Pompis postizas – belleza artificial

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Vivimos en un mundo artificial, ni cómo negarlo, y mucha de la belleza que vemos hoy en día, lejos de la crítica moral que pueda hacerse al respecto de este tema, hay algo más inmediato a este análisis y es que actualmente la belleza que vemos es artificial, es creada, simulada, en fin, la belleza natural ya no existe y con operaciones, cirugías, maquillaje y hasta postizos se hacen muchas cosas para conseguir la belleza, esa que hombres y mujeres anhelan a cualquier costo, monetario, espiritual o físico; no importa el precio que se pague con tal de ser bello/a, o por lo menos es lo que se dicen muchas personas y recurren a cualquier truco, postizo o cirugía para lograrlo.

Ahora la belleza es artificial y exprés, vemos a mujeres y hombres alterar por completo su imagen para conseguir la imagen aceptada como belleza.

Y no digo que este mal, tampoco digo que este bien; pero realmente es sorprendente lo que se hace y las modificaciones que se hacen en pro de la belleza.

Aunque, no todos los resultados son satisfactorios y hay personas que buscando ser bellas, consiguieron lo opuesto; como una especie de maldición y lo que le sucedió a Narciso al ahogarse en busca de su reflejo, eso pasa a las personas que buscan de forma obsesiva el perfeccionamiento de su belleza, pero claro, ellos no se ahogan, pero en la búsqueda de modificar su cuerpo para ser bellos, obtienen lo contrario.

No sé si sea ironía o justicia karmatica para estas personas, para recordarles que lo que importa, es lo de adentro.

Pero yo estaba hablando de los postizos y llegue a este debate filosófico sobre la belleza.

Pues bien, resulta que el otro día que iba caminando por la calle, una chica llamo mi atención, una chica muy delgada, extremadamente delgada, de esa delgadez que asusta, pero además de lo delgada habían, otras dos cosas que llamaron mi atención:

Estaba vestida toda de morado, no sé, bajo un falso sentido de ir a la súper moda, pero resultada lo opuesto en su outfit y unas medias complementarias de color morado eran coronadas por unas sandalias de pata de gallo. En realidad, era para escandalizar a todos los fashionistas, por lo mal que combino su ropa, ir toda de morado y usar sandalias de este tipo con medias.

Sin embargo, lo más escandalizante, lo más horrible de su mala elección de moda, era que traía un mini vestido morado, un vestido tan corto que dejaba ver el lugar dónde debían ir sus glúteos, pero al ser tan excesivamente delgada, en serio, no tenía glúteos y las medias de color morado, que eran del mismo color que su vestido, tenían pompis postizas, así que todos los que veníamos atrás de ella, además de ver lo mal que se viste, su pésimo sentido de moda, le estábamos viendo las pompis postizas.

Lo peor es que quise decirle que se le veían las pompis postizas, para que se bajara su mini vestido que no cubría nada, pero ella no tenía ganas de hablar con nadie y una actitud de “me vale que quieras”, hizo que no pudiera decirle que se le veían sus horribles postizos que traía en lugar de nalgas.

Hay cosas que no deberían ser artificiales.

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