Pedir consejos y no escucharlos

Todos tenemos ese amigo, ¿verdad? Ese que te llama a las tres de la mañana con el drama del siglo, te pide terapia gratis durante horas, y al final… ¡hace exactamente lo contrario a lo que le aconsejaste! Es como si pedir consejos y no escucharlos fuera su pasatiempo favorito.

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Te sientas con él, le das el mejor consejo que tienes, basado en años de experiencia (y algunos errores propios), le explicas las posibles consecuencias de sus actos… y nada. Al día siguiente, te llama para contarte cómo todo explotó justo como le habías advertido. Y tú, con una tristeza fingida, le dices: “¡Ay, amigo, qué mal!”. Pero por dentro, estás pensando: “¡¿En serio?! ¡Si te lo dije!”.

¿Por qué hacen esto? ¿Acaso disfrutan del drama? ¿Será que pedir consejos y no escucharlos es una forma de sentirse escuchados, aunque no les interese la solución?

El Manual del Amigo Consejero (Frustrado): Estrategias de Supervivencia

Si tienes un amigo que pide consejos y no los escucha, aquí te dejo algunas estrategias para mantener la cordura:

  • Limita el tiempo de la conversación: Establece un tiempo máximo para escuchar sus problemas. Si no va a seguir tus consejos, al menos que no te quite toda la tarde.
  • Ofrece soluciones genéricas: En lugar de invertir tiempo en analizar su situación, dale respuestas cliché. “Todo pasa por algo”, “el tiempo lo cura todo”, etc.
  • Recomienda terapia profesional: A veces, la mejor solución es que tu amigo busque ayuda de un experto. Así te liberas de la responsabilidad (y del drama).

Recuerda, no eres terapeuta (a menos que lo seas). Tu trabajo es ser un amigo, no un solucionador de problemas.

Pedir Consejos Y No Escucharlos: Una Reflexión Final (Sin Ser Final)

Al final, todos hemos sido ese amigo que pide consejos y no los escucha. A veces, necesitamos equivocarnos para aprender. Otras veces, simplemente no estamos listos para aceptar la verdad. Y en ocasiones, solo queremos que alguien nos escuche mientras nos quejamos.

Así que, la próxima vez que tu amigo te llame con el mismo problema de siempre, respira hondo y recuerda que pedir consejos y no escucharlos es parte de la naturaleza humana. Y si te frustras demasiado, siempre puedes aplicar el viejo y confiable “te lo dije”.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com