No estés con alguien que está matando el tiempo contigo

¿Alguna vez te has encontrado en esa situación donde las cosas con alguien ni van ni vienen? Es decir, no son nada oficial, pero tampoco son amigos. Están en una especie de “casi algo” eterno, donde hay citas, mensajes y hasta chispas, pero la etiqueta de “novios” o “pareja” parece un fantasma que nadie se atreve a nombrar. Ciertamente, eso es un rollo bien confuso y, para ser sinceros, bastante desgastante. Si te late el drama, está bien para ver una serie, pero no para la vida real; lo que te está pasando es que estás con alguien que está matando el tiempo contigo. Y, mira, tu tiempo y tus ganas valen oro, no son para rellenar huecos.

¿Por qué te topas con alguien que está matando el tiempo contigo?

A veces, la gente entra en estos “casi algo” por mil razones. Puede que le tengan pavor al compromiso, que solo busquen un ego boost, o que simplemente no estén listos para una relación seria, pero tampoco quieran estar solos. Y en ese camino, tú te conviertes en la “opción” o el “entretenimiento” que tienen a la mano. Desde un punto de vista psicológico, estas dinámicas suelen darse cuando una persona tiene miedo a la intimidad real, o usa a otros para llenar vacíos emocionales sin hacerse responsable de las emociones ajenas. El problema no eres tú, sino esa persona que no tiene la madurez o la claridad para comunicar lo que quiere (o no quiere). Estar con alguien que está matando el tiempo contigo puede parecer inofensivo al principio, pero a la larga, te roba energía, ilusiones y hasta la fe en encontrar algo de verdad.

Las señales de que te están dando atole con el dedo

Aprender a identificar cuándo te están jugando al gato y al ratón es el primer paso para salir de ahí. No se trata de volverse paranoico, sino de ser observador y honesto contigo mismo.

  • Evitan ponerle nombre a la relación: Cualquier intento de definir qué son ustedes, se desvanece en excusas o bromas. Siempre es un “ya veremos”, un “vamos con calma” o un “no me gustan las etiquetas”.
  • No te incluyen en su futuro (ni cercano): No hay planes a mediano o largo plazo, ni siquiera a un mes vista. Si mencionas vacaciones o eventos importantes, cambian el tema o son súper evasivos.
  • Solo te buscan cuando les conviene: Aparecen cuando están aburridos, se sienten solos o necesitan un boost de atención, pero desaparecen cuando tú los buscas o cuando tienen otros planes.
  • Las acciones no cuadran con las palabras: Te dicen cosas bonitas o que les importas, pero sus actos demuestran lo contrario. No hay constancia, compromiso ni esfuerzo real.
  • Te sientes inseguro y con ansiedad: Estar en un “casi algo” te deja siempre con la duda, la incertidumbre y una sensación de que nunca eres suficiente. Tu bienestar emocional se va al suelo.

Tu valor no está en un “casi algo”

La neta, la autoestima es como un músculo: si no la ejercitas, se atrofia. Permitir que alguien que está matando el tiempo contigo te mantenga en la cuerda floja, manda un mensaje claro a tu cerebro: “no soy lo suficientemente bueno para algo real”. Y eso es una mentira. Cada persona tiene un valor intrínseco que no depende de que alguien más te valide o te elija para un “algo” completo. Si no te valoras tú, si no pones límites y te das tu lugar, ¿quién lo hará? Es como darle permiso a que te usen como un pasatiempo, y, créeme, eres mucho más que eso.

Es momento de tomar las riendas de tu vida emocional y recordar que mereces una relación clara, honesta y comprometida, si eso es lo que buscas. No tengas miedo de hablar y preguntar directamente qué onda. Y si la respuesta no es lo que esperas, o si te siguen dando evasivas, ten la fortaleza de poner punto final. Puede que duela, sí, porque le habías invertido a esa ilusión, pero el dolor de una ruptura es temporal; el de estar con alguien que está matando el tiempo contigo es una herida constante que nunca sana. Apuesta por ti, por tu paz y por tu felicidad.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com