Porque necesito preguntarles a los demás mis dudas románticas

Eso es interesante, ¿por qué habrías de preguntarle a alguien más sobre tu vida romántica?, acaso esa otra persona sabe más que tú sobre tus relaciones, ¿acaso es eso?

En verdad a mí me resulta muy intrigante entender esto, y el como a veces, cuando estamos sumergidos en desesperación y un montón de dudas sobre algo muy personal, solemos recurrir a otras personas, que no tienen nada que ver, que carecen de información, contexto y sentido para que nos aclaren una duda profunda sobre la vida, el amor y nuestras relaciones, ¿por qué?, ¿por qué hacemos eso?

Bien, creo que la clave de buscar respuestas en personas extrañas y ajenas es por aquello de la objetividad, y tenemos la noción de que las personas que no nos conocen, que no tienen vela en el entierro de nuestros problemas, esas personas pueden lograr cumplir a cabalidad con el soñado adjetivo de la objetividad, y si queremos en verdad encontrar una verdad absoluta, universal, irrefutable pero sobre todo objetiva, es a través de esas personas que no tienen emociones involucradas, esas personas que están libres del conflicto de interés y pueden en verdad darnos una respuesta confiable sobre el problema que nos agobia.

Por eso buscamos ayuda en los extraños, por eso recurrimos a su consejo y solemos preguntarle a alguien más sobre nuestra vida para no solo pedir consejo sino una respuesta pronta y puntual sobre lo que está sucediendo.

A veces solo necesitamos a alguien que nos escuche y nos dé una respuesta, esa respuesta que pasamos días y noches en vela buscando esa solución que tanto anhelamos, por ello preguntamos a los demás nuestras dudas románticas y los agobiamos con incesantes preguntas que no paran sobre eso que nos quita el sueño.

Eso le da sentido a interrogar a los demás sobre algo específico que nos sucede, pero, ¿acaso no termina siendo un ejercicio inútil?

Veras, creo que, buscando la objetividad de ser neutro, perdemos de vista el contexto y aquellas personas que parecen ser imparciales, justas y totalmente confiables, esas personas que no saben nada, creo que, al preguntarles a ellas sobre tus sentimientos o los sentimientos de otra persona, ese ejercicio termina siendo la perdida más absoluta de tiempo y encima, la respuesta de alguien presuntamente objetivo y confiable, nos confunde más.

Cuando se habla de amor, cuando se habla de relaciones y dos personas intentando descifras sus sentimientos y emociones, no hay que meter a un tercero para que opine, ¿qué quiero decir?, que, si tienes dudas de amor, si no entiendes que es lo que está pasando con una persona que quieres y el cómo se está dando su relación, no necesitar ir a un foro a preguntar que le sucede, tampoco necesitas parar a un extraño en la calle y contarle toda la historia de amor para que te diga que es lo que está pasando, no necesitas un psicólogo que te diga que es lo que le sucede a la otra persona y porqué se está comportando así.

Lo que necesitas hacer sobre esas dudas es ir directamente a la fuente y preguntarle qué está pasando.

Porque eso de ir por la calle y preguntarle a un extraño ¿qué es lo que siente la otra persona por mí?, es imposible de responder y por más anécdotas, historias o pruebas que presentes en el caso, nada de eso va a funcionar o ser realmente objetivo y la única forma para encontrar la verdad que tanto buscas y anhelas es preguntarle a esa persona ¿qué es lo que está sucediendo?, y a veces ni eso sucede, y aunque preguntes de forma directa y concreta a la fuente, a veces la confusión de esa persona evite una respuesta simple y directa.

Pero creo que este mundo sería bastante diferente si en vez de buscar respuestas en los demás, vamos directo con esa persona para entender que es lo que está pasando.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com