Mi implacable agenda

0

Si no está en mi agenda, de ninguna manera sucede, y eso es absoluto y categórico, si no está en mi agenda no va a pasar nunca o más bien, no voy a hacerlo nunca.

Sonará medio mamón, pero mi agenda existe por algo, y es que antes de ella, me perdía de muchas cosas, eventos, trabajo, entrevistas y actividades de placer y profesionales que yo debía realizar; la razón es que, encargarle a mi mente que coordinará todas mis actividades, estuviera al pendiente de mis citas y encima escribiera, eso era un caos y normalmente lo único que hacía en aquellos días, era lo inmediato o de lo que me acordaba, que mayormente era escribir.

Notas Relacionadas

Reaccionando rápido

¿Que es poolear?

Así que, lo demás, eventos y cosas de trabajo, me acordaba cuando las personas me hablaban por teléfono para preguntarme en dónde estaba y porque no llegaba, y yo ni enterada de que en ese momento debía estar en otro lugar, realmente lo perdía de vista, y ni enteres da de que debía estar en lugar diferente a mi escritorio y hacer otra cosa que estar escribiendo; por eso tener una agenda tenía sentido.

Pero no con esas agendas mamonas anacrónicas, hablo de las agendas impresas, que uno tiene que llenar a mano, esas cosas anticuadas eran igual de eficientes que encargarle a mi memoria acordarse de los eventos y las cosas del día.
Aunque tal vez esas agendas son peores, porque tienes que acordarte de acomodarlas, estar al pendiente de ellas y no te ayudan a descubrir si quedaste en dos cosas al mismo tiempo; así que opte por la agenda de mi celular, que es muy eficiente y lo mejor, está ligada a mi cuenta Google, así que siempre tengo acceso a la información, fechas y cosas por venir, así como las cosas que he hecho en el pasado.

Amo mi agenda, pero los demás la odia, porque si no estás en ella, nunca vas a pasar, y para entrar a ella debes hacer cita con mucha anticipación, y no, no es con mi secretaria, aun no tengo, es conmigo, pero para poder ajustar un pequeño tiempo para que algo o alguien entre en ella, hay que buscar de aquí a dos o tres semanas adelante, y a veces ni así, es posible que un evento o reunión conmigo suceda.

Por eso mis amigos odian a mi agenda, que siempre que quieren reunirse conmigo es la eterna pregunta relacionada con mi agenda y los tiempos libres.

En serio, no es mamonería, pero a veces estoy al nivel de ocupación de un ejecutivo muy cotizado y todo mi día, durante toda la semana hay algo que hacer, tengo algo programado que hacer, una cita, alguien que ver, algo que atender, de hecho, mi implacable agenda ya tiene planeado casi todos los segundos y minutos de mi día, por eso resulta difícil entrar en ella, o tienes que esperar como un mes para que suceda, y a veces teniendo cita programada con un mes, la implacable agenda se pone difícil y evita, me evita que algo suceda.

Mi agenda es maravillosa y me dice dónde debo estar, que tengo que hacer, cuando tengo tiempo libre y que debo hacer, la amo, organizo mis días y mi vida de una manera eficiente y ahora, gracias a ella se perfectamente dónde debo estar; claro, a veces se me olvida apuntar las cosas que debo hacer y así ni la agenda maravilla me salva, que me ha pasado, un par de veces.

Creo que por eso muchos de mis amigos, conocidos y colaboradores la odian, porque es terrible, es fría, es selectiva y nunca hay disponibilidad de tiempo, solo de aquí a un mes adelante.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More