Me pelee con mi pareja ¿Qué hago?

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Después de una gran pelea ¿qué?, ¿qué es lo que sigue?, ¿qué es lo que pasa? ¿qué es lo que sucede?, ¿cómo se debe reaccionar?, ¿cómo le hacen dos personas que se dijeron de todo en un momento de calor?, ¿cómo pueden superarlo?, ¿cómo?

Acaso es cierto lo que se dice, eso que después de toda gran tormenta, siempre sale el sol, acaso esas metáforas de que la vida sigue, el tiempo pasa, y siempre, hay un nuevo mañana con sus nuevas oportunidades para reparar los errores, son ciertas, acaso es como lo dice Shakira, y siempre sale el sol, ¿acaso será?

Acaso es así, y después de la tormenta, siempre sale el sol

Bien, hablando en un sentido literal, sí, siempre sucede, y después de la tormenta, cuando la lluvia desaparece, las nubes se aclaran, siempre sale el sol, y es cierto, cada día, por más largo y difícil que parezca, siempre termina, para dar comienzo a otro nuevo día, un nuevo ciclo y nuevas oportunidades, y estos hechos, no son metafóricos, son reales, las tormentas terminan, al igual que los días; eso también sucede con nuestras tormentas emocionales y los días insufribles, terminan y dan paso a un nuevo día que nos permite redimirnos y buscar nuestra mejor versión. Pero, qué pasa con las peleas, qué pasa con las tormentas emocionales, qué pasa con los malos días, que, si bien se van y terminan, dejan huellas en nosotros, dejan cicatrices, dejan destrucción, dejan ideas, dejan recuerdos, dejan emociones, ¿qué se hace?

Hace un tiempo me dijeron, es el tiempo, únicamente el tiempo, que cura esas heridas, es el tiempo que lava la memoria, es el tiempo quien repara lo que se destruyó, es el tiempo que puede ser un verdugo o un aliado; pero en ese proceso, hay que darse chance de olvidar y superar.

Acaso serán estas metáforas del alma, cosas que nos decimos para seguir funcionando de forma medio funcional a lo largo del día; porque siendo sinceros, después de una gran pelea, con alguien a quien quieres mucho, justo el día después, el día en el que dicen sale el sol, no parece que sea así, y las emociones siguen a flor de piel, las cosas que se dijeron siguen frescas y las enormes ganas de continuar siempre son opacadas por la sombra de lo acontecido.

Cómo se resetea entonces

Cómo le hace una persona para regresar al momento en el que tenía unas ganas enormes de abrazar a la otra persona y decirle a cada momento lo importante que es, ¿cómo se olvida lo malo para regresar a lo bueno?, ¿cómo?, ¿cómo se puede seguir adelante entonces después de una gran pelea?

¿Cómo?

Las ganas existen, pero la experiencia, las heridas, los miedos, los traumas, los demonios personales, el equipaje emocional frena a las personas; pero entonces viene aquello que dicen los sabios, todas las parejas tienen malos momentos, tormentas que parecen destruirlo todo y depende de ellas aprender sobre esos desastres naturales, vivir y lidiar con eso, para perdonar, para olvidar y para seguir siendo ellos, sin que esos destrozos naturales les roben la identidad o las ganas.

Eso, o tal vez la respuesta es vivir en negación, tal vez la cosa es negar lo que sucedió, negar lo que se dijo, negar lo que se escuchó y pretender que no sucedió nada o tal vez la solución sea lo primero que dije, y sea juntos lamerse las heridas aferrándose a lo bueno, aprendiendo de lo malo y sobreviviendo.

Tal vez sea así, tal vez la única manera de sobrevivir a una gran pelea, sea esa, mirar el desastre, lamerse las heridas mutuamente y simplemente continuar.

Pero vaya, a veces es difícil, a veces es difícil obviar esas heridas y dar dos pasos atrás, regresar a ese momento en el tiempo, a ese momento en la relación en la que todo fluía de forma orgánica; creo que ese es el gran problema o el reto, regresar a ese momento, a esas actitudes, a esos detalles, a esas complicidades.

Tal vez esa sea la respuesta, como dice la canción “million reasons” y a veces, si tienes la suerte correcta, aunque parezca irónico, cuando encuentras a la persona indicada, sin importar que te de un millón de razones para dejarla ir, para abandonar el show, en verdad no importa que literal tengas un millón de razones para irte corriendo, cuando aparece esa persona, tratas de que lo peor no luzca tan mal, y a pesar de que tengas las heridas a flor de piel, solo necesitas una buena razón, solo una, para quedarte, aferrarte y buscar el nuevo día.

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