Me caga que me cuelguen el teléfono, sin siquiera contestar
¡Ay, la tecnología! Nos facilita la vida, pero también nos da motivos para querer aventar el celular por la ventana. Y es que, ¿a quién no le revienta que le llamen y le cuelguen sin siquiera contestar? ¡A mí me caga que me cuelguen el teléfono, lo confieso!
La evolución del desprecio telefónico: del “¡adiós!” al botón de “rechazar”
Antes, si alguien te quería colgar, al menos tenía la decencia de contestar y decirte “¡Adiós!” antes de cortarte la llamada. Pero ahora, con los smartphones, existe el botón de “Rechazar”, que te permite ignorar a alguien sin siquiera darle el gusto de escuchar tu voz. ¡Qué nivel de desprecio! Por eso me caga que me cuelguen el teléfono.
¿Por qué lo hacen? teorías conspirativas sobre los colgadores seriales
¿Por qué alguien te colgaría sin contestar? Aquí te presento algunas teorías:
- No quieren hablar contigo: Obvio, pero ¿por qué llamar entonces?
- Se equivocaron de número: ¡Ah, ok! Pero ¿por qué no disculparse?
- Quieren ver si estás disponible: ¡Qué necesidad! Para eso está el WhatsApp.
- Les da pena decirte que no pueden contestar: ¡Ándale! Pero ¿no es más fácil mandar un mensaje?
- Simplemente son unos groseros: ¡Bingo! Creo que esta es la opción más probable.
Sea cual sea la razón, me caga que me cuelguen el teléfono. ¡Es una falta de respeto!
El lado positivo (si es que lo hay) de que te cuelguen sin contestar
Aunque parezca increíble, hay un pequeño lado positivo en que te cuelguen sin contestar:
- Te ahorras una conversación incómoda: Si no querías hablar con esa persona, ¡problema resuelto!
- Te das cuenta de que no eres tan importante para ella: ¡Auch! Pero es mejor saberlo a tiempo.
- Te da material para hacer un blog divertido: ¡Como este!
Cómo superar el trauma de que te cuelguen sin contestar
Si te caga que te cuelguen el teléfono tanto como a mí, aquí te dejo algunos consejos:
- No te lo tomes personal: Probablemente no es culpa tuya.
- No vuelvas a llamar: ¡Que se quede con las ganas!
- Bloquea el número: ¡Fuera de mi vida!
- Ríe de la situación: El humor es el mejor remedio.
- Escribe un blog al respecto: ¡Como este!
Me caga que me cuelguen el teléfono, pero al final, es solo una llamada perdida. ¡No dejes que te arruine el día!