Lo que uno hace con tal de no ir a la escuela

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Hace rato me estaba acordando de las cosas que era capaz de hacer o decir con tal de no ir a la escuela; todo era mejor antes que ir a la escuela a ser educada, jajajajajaja, de verdad, yo y creo que muchos de ustedes hubieran sido capaces de inventar una mentira muy fantasiosa que incluyera aliens, enfermedades terminales, conspiraciones gubernamentales, monstros inexistentes con tal de no ir a la escuela un día. Lo más gracioso es que todos los días había una nueva historia para evitar ir a la escuela, yo creo que a cualquiera le levantaría muchos sospechosismos si alguien inventará algo nuevo para no ir a un determinado lugar diariamente, eso o es que las mamás son muy sabias y saben detectar mentiras.

Pero apoco no, llega un punto en el que cualquier cosa que dices SEA CIERTA O NO tu madre ya ni la escucha y es vamos a la escuela SIN PRETEXTOS, sí, llega el punto en el que tu mamá ni te pela y puede ser que digas la verdad y estés súper enfermo de algo y ya ni te toca la frente para ver si no tienes calentura o ver que efectivamente no tengas gripa ES Y CON UN MEGA GRITO VAMONOS A LA ESCUELA.

¡Chale!, por eso uno tenía que ponerse creativa y aprender actuación e improvisación, pa que fuera creíble eso de enfermedad crónico degenerativa, había que ponerse muy creativo con los pretextos y excusas.

Me acuerdo mucho de una tontería que hice para no ir a la escuela, resulta pues que era un día entre semana, era de noche y yo tenía principios de gripa, ya saben cuerpo cortado, mocos y hablaba chistoso, pero no estaba súper enferma era algo súper X, pero yo estaba echándole enjundia al choro para que mi mamá me creyera y no me dejará ir a la escuela.
Para que dejará de quejarme mi madre mi hizo un chocolate caliente, y se me hizo buena idea que para hacer más creíble mi historia de la calentura podría usar el termómetro de mercurio para demostrarle que mi cuerpo estaba muy caliente. Y saben que hice, pues metí el termómetro a la taza de chocolate para que marcara 40 grados, lo que no pensé en ese momento sino hasta después de que oí como se tronaba el termómetro es que este se fuera a romper y vaciar el contenido de mercurio en mi chocolate.

Lo juro, nunca pensé que se iba a romper el termómetro haciendo mi inocente taza de chocolate en una taza radioactiva, pensaba tomármelo y tal vez adquirir poderes especiales, pero una voz prudente, creo que fue mi conciencia me dijo que me iba a morir intoxicada por beber mercurio, entonces y fue hasta entonces que entre en pánico, jajajaja, obvio si confesaba mi travesura me iba a regañar mi mamá por 3 horas y así como era de extrema seguro hasta dos fregadazos me metía, así que hice lo que cualquier niño idiota hace en esas situaciones, le dije a mi mamá muy seriamente: TU CHOCOLATE SABE FEO, entonces me pare y lo tire en la tarja y moje con agua y jabón la taza. Paso lo obvio, mi mamá se enchilo cañón, me puso dos fregadazos y la historia de que estaba enferma se vino a la basura. Aunque dos días después ya tenía bien la gripa, pero seguían sin creerme.

Y ustedes se acuerdan de las locuras que hacían y decían para no ir a clases, saben que es lo peor, que cuando por un gran milagro les creían o llegaban tarde a la escuela, era peor que haber ido a clases, bueno en mi caso si, ya que mis papás trabajaban ambos y eso de quedarme en casita viendo la tele, haciendo nada, jugando o durmiendo no era factible. Yo tenía que acompañar a mi mamá a su trabajo y estar en la esquina viendo la pared de lo más aburrida, con cara de POR FAVOR LLEVAME A LA ESCUELA.

ja, la vida es irónica y muy cruel.

 

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