Leyes de Murphy contra mí

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La única buena noticia es que no solo es contra mí, no es algo personal del universo contra mi persona y cualquiera puede ser víctima de estas leyes de la mala suerte que actúan contra ti cuando menos te lo esperas, cuando menos lo necesitas, en el momento menos oportuno llegan estas leyes onda metafísica para recordarte que cuando crees que nada puede salir más mal, descubres que existe un nuevo nivel que nunca te imaginaste vivir.
Solo para recordarte que no estas a salvo de la mala suerte, pero ojo, las leyes de Murphy no tienen nada que ver con el mal karma o con la legendaria y sabia frase:

“Todo pasa por una razón. Pero a veces esa razón es que tú eres estúpido y tomas malas decisiones. Estúpido tú”

Las Leyes de Murphy van más allá de tus errores de juicio, de malas decisiones o de cuentas pendientes con el karma; las leyes de Murphy fueron hechas para equilibrar el delgado balance de la vida, y obvio para recordarte que nada es cómo crees que es.

Definirlas podría parecer gracioso, pero más allá de lo ocurrentes que son estas leyes que enfatizan lo negativo, estas leyes son una sabia ideología de que cualquier cosa puede pasar, incluso cuando crees que ya nada puede pasar, las cosas pasan. Motivo por el cual creo firmemente que estas leyes fueron creadas por el universo para hallar el justo balance de la vida.

Así que cuando crees que has tocado fondo y tu mala suerte está en su pináculo, mejor no digas nada porque estas atrayendo las leyes de Murphy, igual que con la ley metafísica de la atracción; el hecho de creer que ya nada puede salir peor, hace que descubras que todo puede salir mucho, mucho, mucho peor.

Y el único pinche día de la semana que no te llevas paraguas, ese es el pinche día que llueve onda “diluvio de Noé” y para colmo, para ley de Murphy ni chamarra te llevaste porque según tú el clima estaba perfecto, además toda la pinche semana trajiste cargando el paraguas que te hacía imposible agarrarte en el autobús y casi le picas el ojo a alguien, nunca sabías donde dejarlo y casi terminas perdiéndolo, por eso el día en el que el sol se ve brillando, el cielo despejado y obvio ya estas hasta la pinche madre harto de cargar el pinche paraguas, ese día que lo dejas llueve como para que busques un arca. Y mientras ves como todos corren y se refugian bajo los techos de los comercios de la calle, tu caminas con tristeza bajo la lluvia, mojándote, ya más no puedes mojarte, mientras piensas que debiste haber traído el paraguas como lo hiciste toda la pinche semana; pero en el momento en el que decidiste dejarlo sellaste tu destino e invocaste a la mala suerte de Edward Murphy.

Así que nunca digas que esto NO puede estar peor, porque vas a descubrir con horror que si se puede, supongo que es mejor quedarse calladito y a la expectativa de que es lo que pasará.

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