La semana pasada se llevó a cabo un evento de lujo, algo totalmente revolucionario, diferente y nunca antes visto en la loca CDMX, y digo que esta ciudad está loca porque se ven muchas cosas divertidas y sorprendentes, un lugar en el que cualquier cosa puede pasar y eso paso, y el pasado jueves 24 de noviembre, en la noche, la Roma se transformó en un artefacto extraño, mágico para disfrutar de los sabores del Jägermeister.

Pero, a ¿qué me refiero con que se transformó la Roma?, bien, los que pudimos ir a esta mágica vimos cobrar vida a un gran artefacto, el Artefacto JägerHaus56, que básicamente replica el cómo, de forma simple, el cómo se hace Jägermeister y forma parte del lanzamiento en México de “56 Parts, Best as One” y para celebrarlo se instaló por tiempo limitado en Orizaba 143, un gran artefacto que ejemplifica el misterio de la herencia Jägermeister a través de sus 56 ingredientes Premium provenientes de todas partes del mundo.

El evento para festejar esta campaña “56 Parts, Best as One – Artefacto JägerHaus56”

Y para explicarnos a los mexicanos de manera interactiva, dinámica, innovadora y muy divertida este proceso, Jägermeister cambio la fachada de una de las casas más icónicas de esta ciudad para ver los pasos más relevantes en la creación de esta bebida, una experiencia única en la que todos los asistentes nos divertidos, probamos y disfrutamos de una gran fiesta.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here