Estoy de niñera: de un perro

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¡Lo único que me faltaba!

No es broma, no se rían, tampoco es una ocurrencia o el dialogo medio bobo de una comedia gringa, desafortunadamente es la realidad, una cruel realidad. Tengo que cuidar al perro de mi hermano, y no, no me estoy refiriendo a mi hermano despectivamente, estoy cuidando a su mascota.

¡Rayos!, nada mejor en este mundo que ser niñera y sobre todo de un perro loco, suicida, kamikaze, aventurero, explorar, mordelón, comelón y ocurrente.

Y sí, tengo que cuidar al perro, por qué como dije anteriormente tiene tendencias suicidas aventureras, y me temo que si no lo vigilo terminará en la morgue.

Se imaginan, se me hace que es tremendo argumento para una película taquillera, “Yo y las aventuras de Chuleta”, hasta buen titulo tiene; ya saben mi hermano mamón me deja a su perrito el que aparentemente es una inocente y dulce criatura que te mira con ojos grandes y brillantes, para colmo, la relación con mi hermano es media frágil y me advierte que cuide a su perro, que él tiene una junta importante de trabajo, (aunque en la realidad todos sabemos que el está hasta la madre de Chuletas y se va a ir al cine, como todo buen padre hace, aventar a sus hijos con el inocente tío), pero en ese momento no lo sé y acepto la tarea.


Cuando de repente el mosntrito comienza a morder a Nova, a destruir mis zapatos y pantalón y tiene mente random y sale corriendo a morder otra cosa.

Claro esta, que está película necesita buenas dosis de popo y pipi, en lugar de cambiar pañales limpiare como loca el sillón que ensucio ese perro terrorista antes de que llegue mi mamá, y por cierto el Chuleta terminará comiéndose la comida de Nova, y al igual que un pasón de alucinógenos la condenada perra entrará en un frenesí de locuras y me tendrá correteándola por toda la casa evitando que coma cualquier cosa, muerda un cable, se coma los clavos de la reparación de pared, se electrocute o sea mordida por mi otro perro.

Y por cierto la comida de nova le calló pesada.

Cuando de repente hay una llamada de René avisando que la junta (cine) se extiende más (cena con los amigos) mientras intento no volverme loca y termino con la casa toda destruida.

Ah y encima tuve que contestar el teléfono, atender clientes, teclear este post con un dedo mientras el perro terrorista me muerda la otra mano, mientras intento trabajar cuidando al Chuletas, ahhhhhhhhhhhhhhhh

Y lo olvidaba cuando llegue mi Mamá tendré graves problemas por mal uso al mobiliario.

Suena cagado, ¿no?

Claro que no, es una pesadilla, todo eso suena chistoso si lo ves en una película, no si te pasa a ti.

Me despido que Chuletas esta mordiendo la correspondencia.

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