¿Está bueno el Rooster Fighter anime?
Uff, vaya pregunta para este 2026. Si ya te topaste con la peculiar propuesta del Rooster Fighter anime, o quizás conocías la joya del manga original, Niwatori Fighter, seguro que te generó curiosidad. Desde que Shū Sakuratani nos presentó esta locura en Comiplex en 2020, la idea de un gallo vengador con un pico de oro (y agallas de acero) ha estado rondando por ahí. Ahora que Sanzigen ya estrenó la adaptación animada el 14 de marzo de 2026, la pregunta de si vale la pena o no se ha vuelto más gallarda que nunca. Quédate y descubre por qué este gallito le está echando ganas y por qué su historia, a pesar de las apariencias, está para chuparse los dedos.
Keiji, el gallo que le saca la casta a los demonios
La premisa del Rooster Fighter anime es para enmarcarla. Imagínate: Japón, hace tres años, empieza la pachanga de los demonios mutantes, los Kijyu, que brotan de la angustia y el trauma extremo de los humanos. Unos son medio chafas, otros son un peligro de alto calibre. Y en medio de todo este relajo, aparece Keiji. No es un samurái ni un mecha gigante, ¡es un gallo! Pero no te confundas, este emplumado no anda correteando gallinas ni cantando al amanecer sin más. Keiji es un guerrero, un “gallo que le saca la casta”, que viaja por todo Japón, dándole su merecido a cuanto demonio se le atraviesa. ¿Su motor? La venganza más pura y gallarda. Busca a “El Demonio Blanco”, el mutante que le quitó a su hermana. Sí, así como lo oyes, la historia de este Rooster Fighter anime tiene más drama familiar y sentido de la justicia que muchas telenovelas. Es esa mezcla de lo absurdo con lo profundamente galluno (y dramático) lo que la hace tan irresistible; no tiene abuela, es una joya.
La animación: un sabor agridulce que no resta lo sabroso
Ahora, hablemos sin tapujos de la animación. Si eres de los que buscan lo último en gráficos y fluidez perfecta, puede que al principio el Rooster Fighter anime te saque de onda. Hay que admitirlo, en ciertas escenas de acción, uno podría decir que la animación es “piterisima”. A veces da la impresión de que le faltó un poquito de “azúcar” o que se hizo con el presupuesto de las galletas de animalitos. Pero ¡ojo!, aquí viene la magia: esa aparente sencillez, o lo que algunos llamarían “bajitos recursos”, no solo no arruina la experiencia, sino que, de alguna manera extraña, la engrandece. Es como esas películas de culto que sabes que no son “perfectas” visualmente, pero su historia y su alma las hacen inolvidables. La crudeza de la animación realza el humor negro, el tono irreverente y la determinación inquebrantable de Keiji. No te dispersas en ver si cada pluma está en su lugar, sino que te sumerges en la trama, en los golpes, en las reacciones del gallo y en su búsqueda de justicia contra “El Demonio Blanco”. La genialidad de Shū Sakuratani cobra vida, con todo y sus excentricidades visuales.
Así que, ¿está bueno el Rooster Fighter anime? La respuesta es un rotundo ¡sí!, con sus asegunes y todo. Es un anime que te reta a dejar los prejuicios de lado, a reírte con su humor adulto y a empatizar con un gallo que carga con un dolor enorme y una valentía que no le pide nada a ningún superhéroe. Es de esas propuestas que te demuestran que no se necesita ser una obra maestra visual para ser una historia con corazón y mucho ingenio. Si buscas algo diferente, divertido y que no tenga miedo a ser irreverente, dale una oportunidad a Keiji y su cruzada. Te aseguramos que este gallo vengador te va a picotear el alma y te dejará queriendo más.
