Esos días en los que andas de mamón

La vida, esa montaña rusa de emociones, altibajos y días en los que simplemente… no queremos hablar con nadie. Sí, esos días en los que andas de mamón, en los que todo te molesta, en los que prefieres quedarte en casa viendo Netflix que socializar con el mundo exterior. ¿A quién no le ha pasado? ¡Levante la mano el que nunca se haya sentido así!

Cuando el “buenos días” te suena a insulto

Imagínate la escena: te levantas por la mañana, suena el despertador (¡el peor invento de la humanidad!), abres los ojos y lo primero que piensas es: “¡¿Por qué?!”. Sales de la cama arrastrando los pies, te preparas un café con cara de pocos amigos y te enfrentas al mundo exterior.

Y entonces, tu vecino te saluda con un “¡Buenos días!” y tú, en tu interior, solo puedes pensar: “¡¿Buenos para quién?!”. Sí, esos días en los que andas de mamón, hasta el saludo más inocente te suena a insulto. ¡Qué barbaridad!

Las señales de que andas de mamón (y no te has dado cuenta)

Pero, ¿cómo saber si andas de mamón? Aquí te van algunas señales de alerta:

  • Todo te molesta: El ruido, la gente, el tráfico, el clima… ¡Todo te saca de quicio!
  • No quieres hablar con nadie: Prefieres quedarte en casa viendo Netflix que socializar con tus amigos o familiares.
  • Respondes con monosílabos: “Sí”, “no”, “ok”… ¡Tu vocabulario se reduce a lo mínimo indispensable!
  • Te irritas fácilmente: Cualquier comentario o pregunta te hace explotar como una bomba.
  • Te sientes incomprendido: Crees que nadie te entiende y que todos están en tu contra.

¿Por qué andamos de mamón? (y cómo evitarlo)

Pero, ¿por qué fregados andas de mamón? Las razones pueden ser muchas: estrés, cansancio, falta de sueño, problemas personales… ¡La vida es complicada!

Pero lo importante es reconocer que andas de mamón y tomar medidas para evitar que te afecte a ti y a los que te rodean. Aquí te van algunos consejos:

  • Reconoce tus emociones: No te reprimas. Permítete sentirte enojado, triste o frustrado.
  • Toma un respiro: Aléjate de la situación que te está molestando y respira hondo.
  • Haz algo que te guste: Escucha música, lee un libro, ve una película, sal a caminar… ¡Haz algo que te relaje y te haga sentir bien!
  • Habla con alguien: Desahógate con un amigo, un familiar o un terapeuta. A veces, solo necesitas que alguien te escuche.
  • Pide perdón: Si te has comportado mal con alguien, discúlpate. ¡Nadie es perfecto!

Al final, todos tenemos días en los que andas de mamón. Lo importante es reconocerlo, tomar medidas para evitar que te afecte y recordar que mañana será un nuevo día.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com