Errores al comprar unos jeans

Aceptémoslo, pocas cosas en el mundo de la moda nos generan tanta ansiedad combinada con esperanza como entrar a una tienda buscando el pantalón de mezclilla perfecto. Ese que te abrace las curvas, que no te saque el temido “gordito” de la cadera y que, por el amor de Dios, te permita respirar después de comerte unos tacos. Sin embargo, el proceso de comprar unos jeans puede convertirse fácilmente en un episodio digno de una telenovela dramática si no sabemos lo que estamos haciendo. Ya sea que te enfrentes a la despiadada iluminación de los probadores de un centro comercial o que te la juegues haciendo clic desde la comodidad de tu sofá, existen trampas mortales en las que todos hemos caído. Es hora de dejar atrás los pantalones que se quedan guardados en el fondo del clóset con la etiqueta puesta y analizar esos tropiezos fashionistas que te están costando dinero, estilo y paz mental.

El drama del probador: Tus peores decisiones en la tienda física

Uno de los errores más comunes al comprar unos jeans en tu centro comercial favorito es la maldita negación de la talla. Todas hemos estado ahí: te aferras con uñas y dientes a ese número que usabas hace tres años y prefieres hacer contorsionismo nivel Cirque du Soleil en el probador antes que pedir una talla más grande. Spoiler alert: a la ropa no le importan tus sentimientos y un pantalón apretado solo te hará lucir incómoda y deformará tu silueta. Otro error garrafal es probarte los pantalones solo de pie. Te los pones, te miras al espejo, te giras un poco y dices “¡me encantan!”. Pero, ¿qué pasa cuando decides sentarte? Exacto, la pretina se te clava en el estómago y sientes que vas a perder el conocimiento. Nunca salgas de la tienda sin antes haberte sentado, puesto en cuclillas y dado un par de pasos firmes para comprobar la verdadera movilidad y el ajuste de la prenda en la vida real.

La ruleta rusa virtual: Cuando el carrito de compras es un deporte extremo

Por otro lado, aventurarse a comprar unos jeans por internet es básicamente jugar a la ruleta rusa con tu autoestima. El error rey del e-commerce es creer ciegamente en la foto de la modelo que, sorpresa, mide 1.80 metros y tiene el pantalón ajustado con pinzas por detrás. Comprar mezclilla en línea requiere que te conviertas en una investigadora privada de las tablas de medidas. Si ignoras la guía de tallas de la marca y asumes que “eres mediana en todo”, te vas a llevar una sorpresa muy desagradable cuando el paquete llegue a tu casa. Además, ignorar la composición de la tela es un pecado capital digital. Si no lees la descripción para saber si el pantalón tiene elastano, spandex o si es cien por ciento algodón rígido (ese que no estira ni un milímetro), estás comprando a ciegas. Un pantalón rígido requerirá que seas mucho más precisa con tus medidas o incluso que subas una talla, mientras que uno súper elástico podría ceder demasiado después de un par de lavadas.

Mandamientos de estilo para triunfar con la mezclilla

Para que tu próxima misión de comprar unos jeans sea un éxito rotundo y logres una inversión inteligente para tu guardarropa, asegúrate de seguir esta pequeña, pero poderosa lista de supervivencia. No dejes que la moda te intimide, tú tienes el control absoluto de tu carrito de compras:

  • Mídete de verdad: Toma una cinta métrica y conoce los centímetros reales de tu cintura y cadera. Es el único dato que no miente al comprar en línea.
  • Aplica la prueba de la sentadilla: En la tienda, haz una sentadilla profunda. Si sientes que la tela va a explotar o que la retaguardia queda peligrosamente expuesta, ese pantalón no es para ti.
  • Atención a los bolsillos: Los bolsillos traseros muy separados o muy bajos pueden hacer que tus glúteos luzcan tristes y caídos. Busca aquellos que estén centrados y ligeramente inclinados hacia arriba.
  • Revisa las políticas de devolución: Si compras online, jamás pagues por unos jeans si la tienda no tiene un proceso de devolución fácil, gratuito y amigable.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com