Entrevista con Burdhel

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Faltan pocos días para que la banda de rock alternativo Burdhel presente su más reciente material discográfico “RENACER” y a continuación te presentamos la entrevista en exclusiva con el líder del grupo Diego Martinelli, el guitarrita y tecladista Charly López y el baterista Cromo (Jorge Mena).

¿Qué escuchaban de niños y cuándo dijeron ¡me quiero dedicar a la música!?

Diego: Desde niño estuve muy influenciado por mi padre quien es artista. Yo lo veía tocar la guitarra y me llamaba mucho la atención. A los ocho años tuve mi primer charango, que es como un ukulele pero de 10 cuerdas, y a los 12, cuando ya podía sostener una guitarra, empecé a tocar trova. Sin embargo, en la secundaria conocí a Nirvana y Guns and Roses, entonces decidí agarrar la guitarra eléctrica y de ahí para adelante. Nunca tuve decirles a mis padres que me quería dedicar a esto, porque desde siempre lo supieron.

Cromo: Siempre he vivido con mi mamá y mi abuela, por lo que mi primer acercamiento a la música fue con rock y pop de los 80, así como con bolero y rock sesentero, pero a los ocho años un tío me prestó el DVD de Rush “Rush en Río” y me explotó la cabeza al escuchar un solo como de ocho minutos, fue cuando pedí que me compraran una batería y como a los 11 años dije ¡quiero ser baterista!

Charly: A mí no me gustaba la música cuando era niño, porque mi hermana quitaba las caricaturas para poner MTV y a mí eso me molestaba mucho. Sin embargo, fue aproximadamente a los 12 años que escuché “Feeling this” de Blink 182 y vi el video; fue la primera vez que en la sala de mi casa supe que quería tocar guitarra.

Triunfar como músico en México es un tema difícil tomando en cuenta que hay muchas personas intentándolo. ¿En qué momento ustedes dicen “ya estamos del otro lado”?

Diego: Sin duda fue después del primer disco que sacamos, porque eso nos dio mucho profesionalismo, ya no éramos la banda de garage que nada más tocaba en fiestas o uno que otro bar. El disco nos abrió muchas puertas para tocar en lugares icónicos para la escena musical del rock como Caradura o El Imperial. Ahí podríamos decir que ya hay un antes y después de Burdhel.

Cromo: Yo también creo que fue concluyendo el “Noches exactas”. Cuando terminamos el primer EP y lo tuvimos en las manos luego de un proceso de dos años, fue cuando al menos yo dije: me siento pleno y muy feliz, y aquí es donde quiero estar todo el tiempo que tengamos que estar.

Charly: Yo no lo veo tanto como un “ya estamos del otro lado”, sino que lo veo como pequeñas conquistas. Por ejemplo, podría decir que cuando compartimos escenario con El Maztuerzo, fue otro objetivo alcanzado, cuando tocamos con Los Daniels fue también otra conquista, ahora que tocamos con La Gusana Ciega, es otro sueño logrado. Entonces creo que hay que tener muchísima humildad para valorar en su justa dimensión cada pequeña cosa que se hace.

¿Cuál ha sido el momento más increíble que han vivido a lo largo de su carrera?

Diego: Mi momento mágico es cada vez que me subo al escenario. Si tengo que decir uno en específico diría que la presentación con La Gusana Ciega, pues ese día se me enchinó la piel muchísimo, y sin duda fue lo mejor porque mi familia fue a verme y en una las canciones escuché sus gritos entre el público, casi se me salen las lágrimas.

Cromo: Fue reciente. Hace menos de cuatro meses me titulé como Licenciado en Producción Musical y fue tan difícil superar esa etapa porque tuve que sacrificar muchas cosas en la banda, que cuando me dijeron “felicidades, eres licenciado”, fue increíble. Con Burdhel, cuando tuvimos la oportunidad de acompañar a Camilo Séptimo a Morelia y la gente nos aplaudió mucho e intentaba cantar nuestras canciones, de verdad fue un momento que agradecí mucho.

Charly: Para mí cada momento que es muy padre es cuando alguien muestra admiración por lo que hacemos, cuando personas que ni conoces se sienten identificadas con nuestras letras. Ahora, cuando eso te los dicen profesionales de la escena musical o artistas que tú admiras, eso para mí es una de las cosas más valiosas que pueden existir.

¿Cómo se ven dentro de cinco años y cuál es su más grande sueño como banda?

Diego: Definitivamente me veo con mis muchachos de Burdhel, espero de todo corazón que se nos cumplan todos nuestro sueños, expandirnos en este medio, que cada vez podamos llegar a más personas tanto en la Ciudad de México como en otros países. Mi sueño más grande es tocar en festivales importantes como Coachella y que mi vecino de camerino sean los Foo Fighters o Los Ángeles Azules (risas)… y hacer música con las personas que admiro.

Cromo: Me veo haciendo lo mismo, si es con Burdhel pues encantado, pero haciendo de todo en el ámbito musical, sin duda ahí me veo. Respecto a mi mayor sueño, podría decir que es dejar huella, alcanzar a transmitir un mensaje con el que la gente se puede identificar y que algún día haya mayor aceptación de la música y de las artes en México.

Charly: Como banda, nos veo tal vez con un tercer disco y grabando el cuarto. Definitivamente nos veo en escenarios más importantes y con una audiencia más acrecentada. Mi más loco sueño sería poder hacer algo así como el concierto que realizó Ariana Grande en Manchester, donde invitó gratuitamente a quien quiso, por mero amor al arte y por las ganas de tener un impacto social, a mí me encantaría hacer algo así.

Finalmente, chicos, nos gustaría saber ¿qué opinan sobre el boom del reguetón?

Diego: No es algo que escuché en el coche, pero no me desagrada. La verdad es que yo bailo de todo, salsa, cumbia, reguetón… si el ambiente está chido, pues uno aprovecha. No creo que desaparezca en 10 años, llegó para quedarse, seguramente evolucionará. Muchas veces no nos fijamos en la letra, sólo en el beat, hay que tomar la parte buena.

Cromo: A mí me gusta mucho el reguetón, siento que es un género muy digerible. Yo creo que quienes hacen esa música son unos malditos genios en cuestión de cómo vender su producto. Ojalá salgan cosas más interesantes.

Charly: Yo creo que es una cuestión de balance. Sí creo que el arte ha perdido rigor y forma. A mí me gustaría que toda propuesta musical se hiciera por personas estudiadas, pero reconozco que nadie escucha un Requiem

Gregoriaro en un antro, ni a J. Balvin en un funeral, hay momentos para todo. No odio el reguetón, pero sí considero que es una cuestión de equilibrios. A lo largo del tiempo, sólo sobreviven las grandes ideas.

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