Esos defectos que tanto nos molestos son los que nos hacen únicos

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Te has puesto a pensar en todo ese tiempo que pasas quejándote de tus defectos, pero no hablo de los defectos que tienes en cuanto a carácter o las cosas que haces mal, noooo, yo hablo de una cosa en específico y particular y son los defectos físicos, esos que nos obsesionan, incluso más que los otros defectos y nos hacen pasar mucho tiempo pensando en ser más altos, menos gordos, los juanetes, los dedos raros, las orejas chistosas, los dientes chuecos, los ojos separados, la enorme nariz, en fin, cada quien sabe cuáles son esos defectos físicos que más le duelen y el espejo es un constante recordatorio de aquellos defectos molestos que nos gustaría desaparecer como por arte de magia.

Y bueno, ya no se necesita magia para corregir lo que la madre naturaleza hizo mal, y si no te gusta tu nariz, te parece que tu rostro no es simétrico, quieres corregir algo de tu cuerpo, pues solo hace falta una visita a la sala quirúrgica para corregir esos detalles, y si no te metes al gym, te lanzas con el dentista o programas una sesión para mejorar tu piel y como luce, para borrar cualquier evidencia de esos defectos que son lo único que ves, cuando estas mirándote al espejo o contemplándote en una foto.

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Además, mucha de esta culpa, de que solo veamos lo feo de nosotros, es obvio, somos superficiales y todos, toda la cultura que nos rodea, hace un alto énfasis en el estándar, en el modelo ideal de belleza que debemos perseguir y atesorar.
Digo, mucho tiempo yo estuve obsesionada con que era fea, porque no me parecía a Belinda, que en cierto punto es correcto, pero no debería compararme con Belinda, no debería ser mi ideal de belleza y mejor debería abrazar y aceptar las diferencias que yo posee y esos defectos, que son los que me hacen única.

Bien, lo que quiero decir, sin mucho éxito, es que podemos pasar mucho tiempo llorando porque tenemos los dientes chuecos, un poco salido o raros, y ocultando nuestra sonrisa de todos en el mundo o podemos simplemente aceptar eso que nos hace diferentes y únicos para disfrutarlo.

Digo, si Keira Knightley y Kirsten Dunst, no se apenan para nada de sus dientes, porque yo habría de hacerlo, ¿por qué?

Creo que esa es una pregunta muy interesante, el cómo dejamos que nuestra apariencia nos defina, y lo peor, es que dejamos que lo que opinan los demás de nuestra apariencia nos defina.

Nos pasa a todos.
Yo pase mucho tiempo sintiéndome muy fea, no solo por mi peso, también por mis orejas, que son un poco peculiares y por mis colmillos, que después de las muelas del juicio sobresalieron un poco, y esa se convirtió en la principal razón del porque nunca sonrió, porque me apenan esos dientecitos que salen y hubo un periodo de mi vida, que solo veía esos defectos físicos, que terminan siendo nuestro detalle característico, eso que nos hace únicos y nos diferencia de los demás de muchas maneras.

La moraleja de esta historia, es, que en vez de ver esos errores o defectos físicos como lo peor que nos pudo pasar y en vez de tratar de corregirlos, y si no se puede corregir, traumarnos por su culpa, creo que lo mejor es aceptar que esos detalles, no nos hacen feos, sino únicos.

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