¿De qué trata la serie Todo el dinero?
Imagínate que estás en tu cumpleaños, comiendo pastel y celebrando la vida, cuando de pronto ¡pum!, te enteras que tu marido, un millonario de esos que tienen más lana que los bancos, te anda poniendo el cuerno. Para rematar, te divorcias y te quedas con la mitad de su fortuna. ¡Ajá! Así arranca la historia de Molly Novak en la serie Todo el dinero, una propuesta fresca que nos avienta de cabeza al mundo de los ultrarricos, sus dramas y sus muy peculiares formas de lidiar con la vida, aunque tengan más ceros en su cuenta que letras en el abecedario.
El club de los corazones rotos (y millonarios) Cuando a Molly (interpretada por la divertidísima Maya Rudolph) le rompen el corazón, su manera de sanar no es precisamente encerrarse a comer botes de helado y ver películas viejas. No, señora. Ella tiene acceso a un mundo de excesos que la mayoría de nosotros solo vemos en la tele. Así que decide usar sus millones para curarse el alma a base de fiestas desmedidas, compras sin fin y una vida de diva que haría palidecer a cualquier estrella de rock. La serie Todo el dinero nos muestra cómo el dolor, por más plata que tengas, sigue siendo dolor, aunque eso sí, se sufre con champán caro y yates de lujo.
De la fiesta al altruismo: La vida después del escándalo Pero hasta las fiestas más épicas tienen su fecha de caducidad. Un día, a Molly le llega el llamado de atención más elegante del mundo: Sofía Salinas (Michaela Jaé Rodriguez), la directora de la fundación benéfica que Molly y su ex armaron hace años, le pide, por favor, ¡por favor!, que le baje dos rayitas a sus escándalos televisivos. Y es que las payasadas de Molly estaban afectando la imagen de la fundación. Este es el punto de quiebre donde la serie Todo el dinero se pone más interesante: Molly decide que es momento de darle un giro a su vida y usar su dineral, y su todavía latente tristeza, para ayudar a los demás. Eso sí, sin dejar de presumir su estatus y su influencia, porque “de la realeza” no se baja tan fácil.
Cuando el dinero no compra la discreción Esta serie de Apple TV+ es una comedia negra que se ríe de las locuras y la burbuja en la que viven los multimillonarios. Nos pone de frente el contraste entre la vida de Molly, llena de comodidades absurdas, y la dura realidad de los empleados de la fundación, así como de las personas que reciben su ayuda. La serie Todo el dinero no busca ser un drama lacrimógeno; al contrario, es una crítica ingeniosa y mordaz a la distancia que existe entre unos y otros. Si te gustaron series con humor inteligente y personajes que chocan entre sí de manera hilarante, como The Good Place, esta propuesta te va a encantar, porque nos regala risas a costa de la opulencia y un toque de corazón bien colocado.