¿De qué trata la serie Pluribus?

Vince Gilligan, reconocido por llevar la narrativa a otros niveles con producciones como Breaking Bad y Better Call Saul, vuelve a sorprender con su más reciente creación. Su serie Pluribus, estrenada en Apple TV+, marca un giro inesperado, dejando atrás las complejidades del crimen organizado para sumergirse de lleno en la ciencia ficción. Con Rhea Seehorn, quien ya nos deslumbró en la saga de Saul Goodman, en el rol protagónico, esta producción promete una experiencia completamente distinta y llena de reflexiones.

La información inicial sobre la trama sugería que Carol, el personaje de Seehorn, una mujer que cargaba con una profunda infelicidad, sería la encargada de salvar la alegría del mundo. Pero, de plano, la realidad de Pluribus nos dirige por caminos mucho más intrincados y originales. La historia se desata cuando un equipo de científicos capta una misteriosa señal proveniente del espacio exterior. Al lograr descifrarla, descubren que se trata del código genético para construir un virus. Lo inevitable sucede: una de las investigadoras se infecta, y su comportamiento cambia radicalmente, revelando una intención clara de contagiar a todos los que la rodean.

El enigma de Pluribus: Un origen inesperado

La infección se esparce rápidamente por todo el planeta, alterando la vida tal como la conocemos. En medio de esta vorágine, un grupo reducido de personas —solo trece— demuestra ser inmune a los efectos del virus. Entre ellos está Carol, quien reside en la ciudad de Albuquerque. El mundo entero entra en un estado de letargo colectivo, y al despertar, la humanidad ha sido transformada por completo. De pronto, la sociedad se convierte en una especie de mente colmena, donde todos los individuos están conectados en un solo ente. Curiosamente, esta nueva conciencia colectiva se presenta como una entidad pacífica, sin malicia, que ahora busca “reparar” a Carol y a los otros doce inmunes.

Carol y la paradoja de la individualidad en Pluribus

Aquí se gesta el nudo central del conflicto que explora Pluribus. Carol, desde antes de la transformación global, era una mujer con una visión desencantada de la humanidad, hastiada de sus imperfecciones y conflictos inherentes. No está dispuesta a ser “salvada” por esta nueva conciencia colectiva. De hecho, ella es la única entre los inmunes que anhela el retorno a la humanidad anterior, con todas sus complejidades, pero también con la invaluable capacidad de la individualidad, la creatividad, los sueños personales y la esperanza de cada ser. Para Carol, la verdadera tragedia no es la infección, sino la pérdida de estas cualidades que, a su juicio, definen la esencia humana.

Las diferencias entre el “antes” y el “después” son abismales, y para Carol, lo que se ha perdido es fundamental:

  • La libertad de elegir un camino propio.
  • La riqueza que surge de las diferencias y los desacuerdos.
  • La capacidad de experimentar la alegría y el dolor de forma individual.
  • El impulso por la innovación y la genialidad que nace de mentes únicas.

Una utopía pacífica… ¿a qué costo?

La nueva sociedad, producto de la mente colmena en Pluribus, se presenta como una utopía. No existe el crimen, nadie roba, no hay mentiras, los animales son tratados con respeto y la violencia es impensable. Es un mundo donde la discordia ha sido erradicada por completo. Por esta razón, nadie más, excepto Carol, parece querer regresar al mundo antiguo. Los demás inmunes, e incluso la propia mente colmena, ven en esta nueva realidad una mejora innegable, un escape a los sufrimientos y las tribulaciones inherentes a la existencia individual. La serie nos confronta con la idea de una paz forzada, preguntándonos si un mundo sin conflicto, pero también sin verdadera individualidad, es realmente deseable.

La serie Pluribus nos obliga a una profunda reflexión sobre lo que realmente valoramos de nuestra existencia. ¿Es una paz absoluta un precio justo a pagar por la pérdida de la individualidad, de la capacidad de soñar en solitario o de la genialidad que surge de una mente única? ¿O son precisamente esas imperfecciones, esas aspiraciones personales y las luchas lo que nos define y nos hace valiosos? La propuesta de Gilligan es un viaje fascinante que desafía nuestras concepciones sobre la felicidad, el libre albedrío y el propósito en un mundo irremediablemente transformado.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com