Dar limosnas

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Se nos ha inculcado desde que somos pequeños el arte de compartir, no sólo con aquellos a los que consideramos iguales a nosotros, hablando en un sentido metafórico. Si bien todos somos iguales, todos; en nuestra mente vemos de una forma “igual” a las personas que comparten ciertas características ideológicas, culturales y por supuesto sociales.

Repito, todos somos iguales, pero no siempre lo somos; por ello desde que somos pequeños nuestros padres nos enseñan a compartir, primero con nuestros seres más cercanos, después con todos los que nos rodean y finalmente con todos, personas diferentes pero que comparten con nosotros un algo insignificante, yo le llamo corazón. Es por eso que siempre hacemos empatía con aquellos que no tienen la misma fortuna que nosotros y siempre procuramos compartir, a veces lo que nos sobra y algunas otras compartimos cosas esenciales.

Ese espíritu noble y altruista es el que se nos ha inculcado desde que somos niños, para en vez de mirar el plato ajeno para ver si tiene más, lo vemos únicamente para ver si no tiene suficiente y entonces llenarlo. Bueno, en teoría es los que todos deseamos y aspiramos, compartir con todos, especialmente aquellos que no tienen.

Y el día de hoy estoy pensando en ese espíritu bondadoso y caritativo al cual aspiramos de una manera noble e ideal. Realmente no pretendo entrar en polémica y hablar de forma fanática sobre religión, compartir y moralidad, no, para nada. Pero para muchas personas el concepto de dar limosna está relacionado a ese tema y es algo malo, algo que se hace por hacer y para librarse de esas personas.

Pero en realidad dar una limosna es un concepto más idealista, algo más noble y no se hace para que alguien te deje de molestar, noooooo, se hace con el fin de que eso que das, haga la diferencia en la vida de una persona.

Aunque la cultura del dar, se está perdiendo en la cultura del ser, del poseer y del tener. Ahora ya nadie quiere compartir, o bueno, son muchas las personas que anteponen siempre sus necesidades ante cualquier cosa.

Es más, algunos se curan en salud, o como dicen por ahí, se hacen chaquetas mentales, cuando se habla de dar una limosna, hacer una caridad o ayudar a alguien desvalido y dicen “es mal karma para esa persona”, mmmmmm, eso es interesante y mucho, ayudar a alguien, le genera mal karma a ese alguien, eso es extrañamente loco, perdón quería decir extrañamente loco,  olvídenlo.

Creo que todos deberíamos ayudar, dejar de ser indiferentes y hacer el cambio, y hablo de los cambios que importan en los que ayudas a alguien y cambias su vida. Dar una limosna no es dar lo que te sobra, no es buscar un peso en el monedero, es hacer algo de corazón sin importar que esa acción sea grande o pequeña.

Por otro lado soy honesta, y todos los que vivimos en una gran ciudad, en donde la indiferencia impera, la pobreza es extrema y las oportunidades son desiguales, a veces dar una limosna no es voluntario, sí, tengo que reír.
A veces ese acto noble, desinteresado y completamente voluntario se ha convertido en una petición a la cual no te puedes negar.

Díganme, cuantos de ustedes no han estado en el metro, en el camión, en la calle y alguien no muy amigable en un tono intimidante, está pidiéndote una ayuda, de esas veces que mejor cooperas por la buenas.

¿Qué paso?, por un lado unos no quieren ayudar a los demás, y por el otro lado hay personas que te exigen ayuda, y lo peor es que estas seguro que los recursos que estas aportando, serán para cosas en perjuicio de esa persona. Pero a veces cooperar no es una decisión y más bien dar una limosna se convierte en una obligación.

Y en el DF, hay muchas tácticas para obligarte, perdón, quería decir convencerte para que ayudes, ya sabes desde el típico cuate que te grita que ya no se droga y tienes que ayudarle, hasta el señor que te regala un panfleto pero a cambio tienes que cooperar con lo que sea tu voluntad.

Tal vez se atentar contra mi buena suerte, pero cada que me intimidan para dar una limosna o ayuda, me disculpó amablemente. Pero cuando se trata de ayudar a alguien que lo necesita, no dudare en hacerlo, sin importar que sea mal karma para la otra persona, simplemente no puedo ser indiferente al sufrimiento ajeno.

Nadie debería.

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