Cuando uno tiene prisa, todo puede salir mal

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Maldita sea, por qué siempre que uno tiene prisa todo, sí todo, sale muy mal, digo, si fuera una cosa a la vez, un pequeño detalle por aquí o un descuido por acá sería diferente pero todo se suma como si fueran las matemáticas del diablo, malditas matemáticas púdranse; qué acaso es el universo que de formas misteriosas aplica la ley de Murphy sobre nosotros para entretenerse un rato. Que no puede suscribirse a cable o mirar televisión por internet, en vez de cagarse de risa con nuestros embrollos, será que le parece más entretenido el “reality” que los guiones sosos y las malas actuaciones, ¿será?

Estaba pensando por un momento sobre todo que puede salir mal en las mañanas, cuando uno está corriendo al trabajo, la escuela o un compromiso, pero luego pensé, maldición no solo suceden estos percances extraños en la mañana, suceden a cualquier hora del día cada que uno tiene prisa y necesita llegar con urgencia a algún lugar, como por arte de magia, todo empieza a salir pésimo. No sé, de verdad por más que lo pienso solo concluyo que es un complot karmico que no nos permite llegar a tiempo, sí es un complot universal para hacernos quedar como impuntuales y desconsiderados. Por qué, definitivo, no es que yo o tú hagamos esperar a los demás 45 minutos en la entrada del cine por gusto, que clase de persona puede pensar que llegamos tarde por qué queremos, en serio, piensen porque los haríamos esperar, ¿qué acaso creen que es un pasatiempo enfermo y retorcido?, PUES NO PARA NADA, es por el contrario un plan maestro muy elaborado del universo que echa a andar 20 minutos antes de que salgamos de nuestra casa/trabajo, ya sea con una llamada telefónica interminable de algún cliente que se siente solo o que se yo, o el jefe que comienza a divagar indefinidamente sobre los insumos de café y sus costos cuando son cinco para las seis, pero todo fuera como cortar la charla de alguien, NO, no, no, después de eso vienen situaciones muy convenientemente sospechosas con llaves perdidas o mails que no se envían.

¡Yo oído llegar tarde!, si llego tarde definitivamente no es mi culpa, NOOOOO, es el universo que sabe que cuando tengo que llegar a un lugar puntual maniobra de maneras extrañas haciendo lo imposible posible, todo para que yo llegue tarde a una junta, cita, trabajo, presentación, fiesta, función de cine, etc., y todo esto se echa a andar mágicamente con la palabra temprano, porque si yo no tuviera que llegar temprano, si no tuviera hora o fuera algo sin importancia NO PASA NADA, absolutamente nada, es más, bien podría salir 3 horas antes porque todo está listo y funcionando eficazmente, pero en el momento en que alguien menciona la palabra tarde o date prisa se desencadenan una serie de eventos infortunitos que me harán llegar 3 horas tarde. Y por más que lo intente, por más previsiones que tome, haga lo que haga cuando tengo prisa siempre llego tarde.

En la mañana o en la tarde, siempre pasa, pero eso de empezar el día con el pie izquierdo es horrible, invariablemente en cualquier punto de la vida a todos nos pasará y tendremos que enfrentar el hecho de que en una fría mañana previa a un examen muy importante o una presentación del trabajo todo saldrá mal. Cuando menos los esperes, cuando hayas bajado la guardia olvidando la angustia de pensar: cómo, cuándo y dónde, en el momento en que pienses que estas a salvo y que es solo un mito urbano ¡TOMALA! Y te pasa.

Ya sea que el despertador no sonó, si mágicamente no sonó nunca el despertador y las 3 alarmas del celular simplemente no las escuchaste, pero eso sí a las 3:30 AM escuchaste un gallo quiquiriqueando repito a las 3:30 AM, y piensas qué clase de idiota vive con un gallo en la ciudad, pero eso no es todo, encima de que te quedaste dormido la maldita regadera solo escupe agua fría, lo peor es que como vas tan tarde no tienes tiempo de averiguar qué rayos paso, simplemente te medio bañas saltando por todos lados, para salir muriéndote de frio y encontrar tu ropa toda arrugada sin oportunidad de darle una planchadita rápida, y lo peor terminas poniéndote eso o seleccionando ropa que no combina para nada o no va con la ocasión, y eso no es todo saliendo de tu habitación te encuentras con la novedad de que tu perrito está enfermo, y vomito toda la casa, literalmente todo esta vomitado ¿qué haces medio limpias o saltas el vomito?, bueno después de todo todavía te falta desayunar un plato de cereal rancio, tomar tus cosas y encontrar primero las benditas llaves del coche y luego buscar durante 5 minutos más las llaves de la casa, todo sería pasable, a no ser que el coche no quiere encender y que te esperan una hora y quince minutos de trafico para recorrer 10 mugrosos kilómetros.

Y es que cuando uno tiene que llegar con urgencia a presentar un examen, una junta importante de trabajo, a una cita médica o simplemente se quedo con el galán en turno a determinada hora y se tiene prisa, todo sale mal, ya sea que el trafico esta de la fregada por la construcción del metro, metrobus o reparación interminable de calles, por que se pisó excremento, porque alguien llama al teléfono y no te deja salir de tu casa o simplemente es algún teto que te encuentras en la calle y te quiere entretener con alguna idiotez, porque no encuentras las llaves de tu casa y/o coche, te ensuciaste la camisa y la tienes que cambiar, invariablemente uno llegará tarde.

Y no es tu culpa es el destino contra ti.

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