Cuando te remuerde la consciencia

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Alguna vez has sufrido del peor tipo de cruda, sí, estoy hablando de la cruda moral, esa que te da después de que hiciste algo tremendamente malo o increíblemente inadecuado; por cierto, cada quien experimenta su culpa y su miseria, provocados por la cruda moral gracias a diversas experiencias, ok, voy a dejar de dar choros, ok, seré directa una buena vez en la vida.

Lo que quería decir, es que las culpas se experimentan de forma muy personal, para algunos la cruda moral se da el día después de una noche de fiesta, de excesos y por supuesto despertar con alguien a su lado, la culpa sexual hace que muchos experimenten nuevas formas de remordimiento. También están los que hacen cosas malas, como herir los sentimientos de alguien, o actuar egoístamente; esa es otra forma extraña para sentir culpa, pero también están las personas que sienten una tremenda culpa por cosas que olvidaron, por presentimientos extraños.

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Es raro, pero a veces te remuerde de la consciencia y ni sabes porque, por lo menos cuando tuviste una noche de excesos o uno que otro desliz, por lo menos lo recuerdas y puedes pensar en lo mucho que te divertiste en ese momento, pero lo malo es tener ese presentimiento de que hiciste algo terrible, algo te remuerde la consciencia y no sabes ni que chingaos hiciste, solo sientes ese gran terrible sentimiento de culpa.

Ese sentimiento modernamente adquiere un nuevo nombre, cruda moral, una simpática analogía que hace referencia a la cruda, cuyo nombre científico es resaca, jajajajajajaja, bueno, no es su nombre científico, pero todos sabemos en la actualidad que la resaca o cruda es un intenso dolor físico provocado por beber en exceso, así sucede con la cruda moral, cuando un hace algo malo o indebido en exceso, el día siguiente duele la cabeza, molesta el ruido, el cuerpo se siente débil, tienes mucha hambre, nauseas, estas mareado, pero la cruda moral no solo afecta al cuerpo, sino también a tu sentido de la ética, para que tu cabeza, tu consciencia, tu pepe grillo o tu brújula moral, te quieran sermonear por algo que hiciste.

Pero lo peor en este mundo, es sentir un remordimiento de consciencia y no saber porque, eso es algo terrible.

Aunque bueno, eso no pasa mucho, y normalmente terminamos recordando que fue lo que hicimos en primer lugar, para acordarnos cual fue nuestro acto atroz que nos está haciendo sufrir y hace que te remuerde la consciencia, para sentirte miserable y de formas exponenciales.

Y es en esos momentos, en esas catarsis de vida cuando experimentamos la culpa es que entendemos que a veces es mejor no hacer las cosas, que el viejo dicho de “lo bailado nadie me lo quita”, en cierto punto de la vida no son el único argumento para cometer un error, ya que la culpa que le sigue a ese acto loco de diversión pura o a ese error, esa culpa puede ser mortal.

Por ello últimamente pienso, que vivir basados en el yolo, carpe diem y su filosofía de vivir al límite, como si cada día fuera el ultimo, esa filosofía tiene un gran vacío legal, que nadie toma en cuenta y es que cuando vives muchos días pensando que es el último, se pueden juntar muchos errores que van llenando tu consciencia de remordimientos, una gran cruda moral te persigue recordándote que no moriste y que sigues aquí, siendo testigo activo de las más grandes decadencias de la humanidad.

Supongo que vivir al límite no es malo, pero sin embargo hay que saber encontrar un límite a todas nuestras acciones, porque llega un buen día en el que la cruda moral es tan fuerte, que terminas pensando que es mejor ser un eterno ñoño sin aventuras y una vida aburrida, que vivir cometiendo errores.

A veces es mejor o más fácil lidiar con una consciencia limpia y aburrida que una mente llena de recuerdos y reproches.

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