Cuando te dicen que eres guapa

La vida, y su gente random, siempre llena de sorpresas, ¿verdad?, una de las más comunes (cof, cof, sarcasmo) es cuando, de repente, alguien que apenas conoces decide iluminarte con su “profunda” observación: “¡Ay, eres guapa!”, solo puedes pensar, ¡Wow! ¡Gracias! ¡No me había dado cuenta! ¡Era justo lo que necesitaba para seguir viviendo!

A ver, no nos vamos a engañar. Que te digan que eres guapa puede sonar halagador, al menos en un primer momento. Pero, seamos honestos, ¿a quién le importa la opinión de un desconocido? ¿Acaso su “descubrimiento” cambia en algo tu vida? ¡Para nada! Es más, a veces hasta resulta un poco incómodo. ¿Qué se supone que debes responder? ¿”Ay, gracias, tú también eres bastante… existente”?

No hablemos de cuando dicen lo opuesto

¡Uf! Ahí sí que la cosa se pone seria (más sarcasmo, por favor). Porque claro, si te dicen que eres guapa, pues no pasa del “gracias, qué amable”, pero, si a esta gente random, se le ocurre decirte que no lo eres, entonces, ¡prepárense para el drama!, ¡Me voy a encerrar en mi cuarto, ponerme una bolsa de papel en la cabeza y a escuchar a Paquita la del Barrio hasta el fin de mis días!”

A ver, tampoco seamos tan dramáticos, la belleza es subjetiva, y lo que a uno le parece atractivo, a otro le puede parecer… pues, no tan atractivo. Y eso está bien.

Al final, lo importante es lo que tú pienses de ti misma. Si te sientes guapa, ¡genial! Si no te sientes guapa, ¡también genial! Lo que realmente importa es cómo te sientes por dentro, tu actitud, tu seguridad y tu capacidad para quererte a ti misma. Y si alguien se atreve a opinar sobre tu apariencia sin que se lo hayas pedido, ¡mándalo a freír espárragos! (con todo el cariño, claro). Recuerda, la opinión más importante es la tuya.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com