Eso de equivocarse parece ser parte intrínseca del ser humano, de hecho, es una de esas cosas que pasan de desventaja a fortaleza y otro hecho es que se nos anima insistentemente a que nos equivoquemos, porque equivocarse esta bien, es algo deseable y es algo, o eso se dice, que nos hace crecer y más fuertes.

Pero claro, eso partiendo del supuesto, que aprendemos de nuestros errores y todas esas metidas de mata sirven para algo, para mejorarnos, para saber lo que está bien y diferenciar lo que está mal; pero eso es en teoría, una mera suposición, porque de forma práctica, las equivocaciones sirven únicamente para convertirse en anécdotas graciosas y ocurrentes sobre el como la cagamos en la vida y nunca pasan de eso, del “te acuerdas cuando la cagaste”.

Que no está mal, errar es humano y reírse de esas erradas, lo es aún más; pero a veces, en el proceso de aprender, de equivocarte y de ser un ser humano, pasan muchas complicaciones y todo por culpa de un error, y hay que entender que un error, es algo grave, cuando no se aprende de él, y en vez de ser algo positivo, en vez de ser una fortaleza, es una gran debilidad en el carácter de las personas.

Es en ese punto cuando me pregunto, ¿qué tan bueno es promover una equivocación?, ¿qué tan bueno es equivocarse?, porque lamentablemente ya no hay consecuencias, porque vivimos en la era en la que es cool equivocarse y si los demás no te comprende, que pena es su culpa; o por lo menos, eso nos decimos, pero por más apologías que existan sobre las equivocaciones, otro hecho que no podemos obviar nunca, es que todas nuestras equivocaciones tienen un costo, y el costo es más que un aprendizaje de vida, a veces es un costo muy alto, que no sabemos valorar, porque nuestras equivocaciones nunca tienen mayor relevancia o no vemos más allá de nuestras propias narices.

De chicos, nos inculcaron mucho ese talento para equivocarnos, pero que hubiera pasada, si a los errores se les hubiera enfrentado de otra manera, y en vez de ser algo ideal para crecer, los errores fueran errores, con costos que debemos afrontar, incluido el daño colateral y los viéramos como algo que no es ideal, pero si suceden, hay que aceptarlos, entenderlos y aprender de ellos.

¿O acaso hay personas que quieren vivir en un loop infinito de errores?

Cuando la cagas hay que aceptarlo

Porque hay que aceptarlo y enfrentar que todas nuestras acciones, y aún más nuestros errores, tienen repercusiones y simplemente hay que aceptarlo, cuando la cagas o te equivocas tienes que afrontarlo.

Ahora, no digo que nunca nos equivoquemos, pero si es más útil equivocarte y enmendar lo que hiciste con tus equivocaciones, que simplemente equivocarte; pero creo que lo que más valor requiere, además de las acciones que intentan resolver esa equivocación, creo que lo más valiente que puede hacer una persona es enfrentar o afrontar un error.

Cuando éramos pequeños, nos hacían mucho hincapié en el valor del error, y siempre se veía como algo lindo, pero conforme crecemos, ya no es así y los errores pierden valor. Pero el otro día, justo cuando cometí un error, en vez de buscar justificaciones, excusas o chivos expiatorios, me di cuenta que era el momento en la vida cuando hay que aceptar los errores con sus implicaciones.

2 COMMENTS

  1. Deberías empezar contigo, este artículo te favorece mucho. ¿No eres tú quien debe aceptar cuando te equivocas en algo?

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