Carta al amor de mi vida – Gracias por no llegar

Si estás leyendo esto, es probable que, como yo, hayas tenido más de una conversación (o monólogo interno) con ese “amor de tu vida” que aún no aparece. Esa personita especial que, por alguna razón cósmica o por un GPS defectuoso, se ha tomado su tiempo para llegar. Y déjenme decirles algo desde ya: ¡no pasa nada!

A ver, amor de mi vida, cuando empecé a escribirte esta carta (mentalmente, claro), debo confesar que estaba un poco… ¡¿histérica?! Sí, esa es la palabra. Quería mandarte mensajes indirectos tan directos que hasta el universo entero los entendiera sobre tu inexplicable tardanza. Mi paciencia no es precisamente mi superpoder, y cuando las cosas no me cuadran, a veces reacciono como un gato en una bañera.

Originalmente, este iba a ser un manifiesto de quejas, un “reclamo oficial” por todas las ausencias: los cumpleaños sin tu compañía, las celebraciones sin tus brazos, y sobre todo, esos besos y abrazos que siento que me faltan más que un fin de semana largo. La verdad sea dicha, he pasado la vida buscándote, y en el camino, he tenido que besar más de un sapo (¡y ni uno se convirtió en príncipe, qué decepción!). La peor parte, confieso, fue sentir que me estaba convirtiendo en un cliché andante: “la solterona fabulosa de treinta y tantos, independiente, brillante… pero con una tragicomedia amorosa en cada esquina.” ¡Y qué coraje me daba convertirme en un estereotipo sin tu permiso!

Pero entre pataleta y pataleta, algo hizo “clic”. Mientras te regañaba (en mi cabeza, repito), me di cuenta de todo lo que ha sucedido, lo que he aprendido, y en la persona que me he convertido. Y sí, también pensé en cómo, muy a tu estilo sabio y silencioso, has permitido que toda esa pasión mía (sí, esa que a veces coquetea con el lado oscuro) encuentre su cauce y me fortalezca.

La Epifanía del “No Pasa Nada”

Aquí viene la parte “Zen” del asunto. Entre tanto reclamo y suspiro por tu ausencia, me di cuenta de algo fundamental: ¡no pasa nada! En serio, no pasa nada si tardas. De hecho, tu “demora” ha sido mi mayor regalo.

Ese tiempo que antes me parecía una eternidad, se transformó en un gimnasio para el alma. Me sirvió para descubrir quién soy, qué quiero de la vida (y qué no), y para pulir esas esquinitas que, siendo honesta, antes eran más bien “montañas”. Sé que si hubieras llegado antes, la cosa no habría funcionado. Así que, gracias por darme espacio para convertirme en la persona que mereces (y que, ojo, ¡también me merezco a mí misma!).

Gracias a ti, he podido vivir una “gran y loca historia de amor” conmigo misma. He viajado a lugares increíbles, descubierto pasiones inesperadas y sí, conocido a unos cuantos “personajes” que me sirvieron para darme cuenta, con una claridad meridiana, de lo que realmente busco en un compañero. He fortalecido mi independencia, mi poder femenino, y he construido una vida llena de capítulos emocionantes y memorables. También he podido reconectar con mi familia de una manera profunda, algo que a veces pasa desapercibido en el torbellino de la búsqueda romántica.

Entiendo que el “nosotros” es un cambio grande, pero ahora, ¡estoy lista para ello! Lista para compartir esta vida plena que he construido, y hacerla aún más épica contigo.

El Gran Final (que aún no empieza)

Así que, mi querido amor de mi vida (o como sea que te llames), cuando finalmente te decidas a aparecer, ten por seguro que la primera vez será épica. Y si por casualidad no te reconozco a primera vista (es que soy un poco despistada y vivo en mi propio mundo, ya sabes), dame un empujón. Prometo que, por ti, ¡aterrizo de la luna!

Mientras tanto, sigue viviendo tu vida a tope, ¡y pórtate un poquito mal! Yo me haré de la vista gorda (espero que tú también lo hagas). Porque, al final del día, lo importante es que ambos estemos construyendo la mejor versión de nosotros mismos. Te espero con la misma emoción que el final de mi serie favorita. ¡Nos vemos pronto (o cuando el universo quiera)!

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com