Cadenas en WhatsApp

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Si creías que las cadenas ya eran cosa del pasado, que habían sido condenadas a la extinción por la modernidad y la lógica del progreso de esta década, en consecuencia de un pensamiento crítico, para dejar de lado esa práctica extraña, bizarra que en la década de los años noventas era normal y común, ahora estarían en el olvido; pues déjame decirte esto: ESTAS EN UN GRAN ERROR.

Las cadenas siguen existiendo y parece ser que se alimentan de la estupidez humana colectiva, o tal vez es la inocencia o la creencia de que la felicidad esta solo a un click de distancia, un click de enviar a todos los conocidos y familiares de una persona, esas terribles e infames cadenas para lograr un milagro. MMMMMMM, neta, hay que estar bien, pero bien pendejo o pendeja para creer que los milagros que necesitamos en nuestra vida están a un click, un click en el que se envía indiscriminadamente a todos los contactos, ese tonto mensaje esperanzador.

Seguro las personas que crean en las cadenas, cuando lean esta entrada, seguro la catalogarán de intransigente e intolerante, pues que me molesta a mí, o que hay de malo en enviar cadenas; una práctica que ya parece es milenaria y a nadie daña un poco de esperanza y creer que las cosas se pueden mejorar. Pero si se analiza de forma objetiva, si hacen daño las cadenas, y no es porque quiera insultar a las personas que lo hacen diciéndoles “que pendeja o pendejo estas”, realmente hace daño alimentar falsas esperanzas en base a nada.

En estos tiempos promover falsos milagros y falsas esperanzas solo hace que las personas pierdan la fe y la creencia de que las cosas imposibles pueden pasar; hace daño, de forma colectiva e individual hacer creer a las personas que las cosas pueden cambiar si envían un email, si envían un mensaje en Facebook o comparten cadenas en WhatsApp. Hace daño creer que las cosas fáciles cambiaran nuestra vida, porque cuando eso pasa muchas personas dejan de hacer para esperar a que las cosas pasen.

En un estricto sentida, las cadenas son como la punta del iceberg, de una sociedad pasiva que deja de buscar las cosas, para esperar que lleguen, solo con el poder de la metafísica, los pensamientos positivos y el envió de cadenas en WhatsApp, porque ahora con las reglas antispam, ya no es fácil enviar una cadena, pero hay territorios tan fértiles como Facebook o WhatsApp que permiten a las personas que no analizan y piensan el envió de estos infames mensajes.

Pero esta lección contra las cadenas es vieja, y viene tambien de los noventas, cuando una corriente de personas PENSANTES hacía ver el peligro de estos mensajes; y no se trata de ser tolerante o buena onda con tu tía que ama enviar cadenas pendejas, o tu amigo/a buena vibra que se encontró un mensaje positivo que tiene la necesidad de compartir con 7 personas y esas personas a su vez con 7 personas y así. Las cadenas son peligrosas desde un aspecto filosófico porque confunde a las personas en la realización de sus objetivos y obviamente porque en estos mensajes muchas veces se ocultaban virus.

Y aun así tu tía, tu amiga o alguien, creía que era buena idea enviar esas cadenas, supongo que esas personas se mudaron del correo electrónico ahora enviar mensajes de cadenas en WhatsApp.

Si bien ya las cadenas fueron encontradas como mensajes perjudiciales y para quitar el tiempo, las personas siguen haciéndolo, ¿acaso apagan su cerebro cuando lo hacen?

Tal vez esa sea la clave y la razón por la cual las cadenas siguen vivas y no parece que vaya a frenarse nunca este extraño y bizarro fenómeno, ya que al parecer la única solución que puede frenar el envió de esas palabras sin sentido, esas cadenas “mágicas” que prometen solucionar nuestra vida y problemas, la solución radica en el sentido común de pensar y analizar esos mensajes tontos que nos envía algún amigo o un familiar, antes de volverlo a enviar para quitarle el tiempo a otra persona.

Sin embargo ahora también se pueden spamear otros medios de comunicación, como la mensajería instantánea de WhatsApp con las cadenas.

Así fue como el otro día me llego una horrible cadena, por favor, dejen de enviar cadenas, que no es la solución mágica a nuestros problemas.

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