Alerta Sísmica

Alerta sísmica, crónica de un susto anunciado.

Todos los que viven en la Ciudad de México saben bien como suena la alerta sísmica, un sonido que en tu vida quieres oír, a menos claro está que sea un simulacro y te hayan avisado todo el mes y con mucha anticipación que habrá un simulacro de alerta sísmica tal día; cosa que paso en el DF durante el mes de septiembre y es que para conmemorar y no olvidar el temblor del 85, se hicieron dos grandes simulacros, que no se tomaron con la importancia debida.
De hecho yo estaba en el cine en durante los dos simulacros, motivo por el cual ni me entere de que decía, como se escuchaba y ni siquiera estaba alerta para escuchar la alerta sísmica.

Creo que este es el peor sonido que cualquiera pueda escuchar, es más, creo que los chilangos tenemos una especie de alergia al oír este sonido y la cara se nos pone blanca, sudamos en frio y entramos en pánico por el simple hecho de escuchar esa alerta, cuando no es un simulacro; porque eso significa que algo malo, muy malo está por venir, o por lo menos eso sucede en nuestra mente y los peores escenarios se disparan en esos segundos en los que la alerta sísmica quiere prevenirnos para que nos resguardemos de un temblor.

Nunca pensé que un sonido me causara tanta tensión y supongo que Pávlov tenía razón y los sonidos pueden condicionarnos y los estímulos que recibamos nos pueden hacer entrar en pánico, y no es para menos, escuchar la alerta sísmica sonar a todo lo que da, es casi tan terrible como escuchar decir al médico que tenemos una enfermedad mortal. Bueno, bueno, es unas rayitas menos malo, pero en esos segundos cuando escuchamos la alerta sísmica, el hecho de no saber si será un temblor ligero o se avecina algo espantoso, es una sensación terrible.

Y más con las noticias de sismos, temblores y terremotos mundiales que están azotando al mundo, por esos segundos cuando escuchas la alerta sísmica solo puedes rezar y pedirle a algo divino, en lo que creas, que te proteja. Ya cuando pasa el peligro, y las cosas no fueron tan malas, solo puedes estar tranquilo.

Pero entonces pasa algo raro, las primeras veces que oímos la alerta sísmica, entramos en pánico y corrimos asustados por todos lados y después de que no pasa nada, nos confiamos; pero entonces perdería el sentido con el cual fue creada esta alerta, asustarnos y estresarnos para que nos resguardemos del peligro.

La alerta sísmica no se había escuchado mucho, fuera de los dos simulacros, nadie nunca la había escuchado sonar por la ciudad, pero eso fue hasta el martes y miércoles, cuando escuchamos ese terrible sonido.
Así me paso el martes en la noche, nunca, pero nunca me duermo temprano, pero esa noche a las 11:30 yo ya estaba a punto de entrar en la tierra de Morfeo, cuando un espantoso ruido, que nunca antes había escuchado me arranco de los brazos de Morfeo, me angustio, me estrezo mientras esa alarma sonaba. Ese sonido era muy diferente a la alarma de un coche o cualquiera otra alarma de peligro; la neta pensé que era una alarma de bomba nuclear, amenaza de ovnis o hasta el comienzo del apocalipsis zombie, claro hasta que el alta voz dijo ALERTA SÍSMICA, ya cuando escuche eso, entre en un pánico increíble, agarre a mi perro y estaba dispuesta a salir en pijama fuera del edificio, pero todo quedo en la intención y me quede con cara de mensa sin saber cómo reaccionar.

Si bien nos asusta escuchar la Alerta Sísmica, el sentido que esta tiene es que nos pongamos en un lugar donde estamos a salvo, para estar seguros y no deberíamos tomar con relajo, bromas o a la ligera.

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