Afortunadamente los talk show´s ya pasaron de moda

Si naciste antes de los 2000 o tuviste abuelas y tías que se apoderaban del control remoto por las tardes, seguro tienes un recuerdo grabado a fuego en tu memoria: los gritos, los empujones y el drama absoluto en televisión nacional. Hoy, con el internet y el streaming dominando nuestro tiempo libre, podemos decir con alivio que, por amor a todo lo bueno, los talk show´s de aquella época se fueron al carajo para no regresar.

Y es que, seamos sinceros, aunque en su momento eran nuestro gusto culposo (o el ruido de fondo mientras hacíamos la tarea), la evolución del entretenimiento nos hizo un favor enorme al jubilar este formato.

La era dorada del drama exagerado

Viajemos en el tiempo por un minuto. Piensa en El Show de Cristina con sus exclusivas de dudosa procedencia, o en el mismísimo multiverso de Laura Bozzo gritando a todo pulmón su icónico: “¡Que pase el desgraciado!”. Los talk show´s de los noventas y principios de los 2000 no buscaban informar ni educar, su único objetivo era exprimir el caos humano hasta la última gota.

Lo que hoy resolveríamos con un mensaje de WhatsApp o bloqueando a alguien en Instagram, en aquellos tiempos ameritaba un panel en vivo, cámaras enfocando lágrimas de cocodrilo y un público enloquecido abucheando al villano del día.

Los clichés que no extrañamos ni un poquito

Si te pones a analizar por qué los talk show´s se volvieron insostenibles, basta con recordar la estructura ridícula que repetían todos los días. Afortunadamente, ya no tenemos que soportar estos clásicos tropos de la televisión abierta:

  • El detector de mentiras de dudosa ciencia: Nada gritaba más “farsa” que un polígrafo de los años 90 determinando la fidelidad de una pareja en pleno horario familiar.
  • Seguridad de utilería: Esos guardias inmensos que mágicamente siempre llegaban un segundo tarde cuando los invitados decidían arreglar sus diferencias lanzándose sillas o jalándose el cabello.
  • Revelaciones de paternidad en vivo: El clásico momento donde un sobre manila dictaba el destino de tres familias al mismo tiempo, seguido de un desmayo muy mal actuado.
  • Los “especialistas” del panel: Psicólogos y abogados que daban consejos de vida en 30 segundos mientras la audiencia aplaudía como si hubieran descubierto el hilo negro.

Un respiro para la televisión moderna

Hoy en día, las nuevas generaciones consumen el “chisme” de formas distintas, ya sea en hilos de Twitter (X), videos de TikTok o podcasts de influencers exponiendo sus red flags. La toxicidad sigue ahí, claro, pero al menos ya no viene empaquetada en un set de televisión con público pagado.

Saber que los talk show´s son ahora solo una reliquia bizarra de la cultura pop nos da un respiro. Fueron divertidos, fueron caóticos y nos dieron memes legendarios que sobrevivieron al paso del tiempo (y que seguimos usando en forma de stickers), pero su extinción era más que necesaria. Que descansen en paz, junto con el drama de sillón de los noventas.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com