Para muchas personas, sin importar género, hay cosas que son imperdonables en esta vida, esas cosas que catalogan a las personas como lo peor de lo peor, personas sin carácter, sin alma y sin integridad; lejos de ser pequeñas defectos en el carácter hay ciertas etiquetas que son pésimas, de verdad, hay ciertos adjetivos que demuestran lo peor de lo peor del mundo, convirtiéndose en peor que la maldición de la momia para la persona que esté relacionada con estos atributos.

No creo exagerar, pero ahora es peor que la lepra ser un soplón, también igual de malo es ser mentiroso pero el peor adjetivo calificativo del mundo que se le puede dar a una persona es ser un lambiscón, eso sí es terriblemente malo y no solo es un gran insulto, sino que además la persona que recibe ese apodo realmente carece de principios, integridad. Neta, no es exageración, nadie quiere ser amigo del lambiscón, por ello este es el peor insulto que le puedes hacer a alguien.

Si quieres hacer que alguien se enchile solo dile “pinche lambiscón” y misión cumplida.

Pueden insultarte de cualquier manera, pero cuidado si por ahí a alguien se le ocurre decirte lambiscón; aunque bueno supongo que esas cosas sólo afecta a las personas buenas y honorables como yo, los que no somos lambiscones y vamos por el mundo triunfando por mérito propio, para nosotros esta palabra si es un grave insulto, aunque puede ser que a un lambiscón no le importe en lo más mínimo.

Pero ¿qué es un lambiscón?, seguro se preguntarán mis lectores que están fuera de México, la respuesta es simple y lambiscón es la palabra que usa para referirse a la persona que para lograr algo como favores u algún otro tipo de beneficio personal, lo que hace es halagar y adular a una tercera persona que puede hacerle dicho favor. Ok, ok, ok, en palabras más simples es la persona que hace la barba a otra, mmmmm, creo que quedo igual, ser un lambiscón es decir lo que sea para quedar bien con alguien, aunque no sea algo cierto o se piense de esa manera, simplemente son halagos vacíos para obtener algo en el proceso.

Eso es ser un lambiscón, también es conocido como lamebotas, besaculos y la lista sigue sin parar; creo que lo más molesto de toparte con un lambiscón es que ellos son capaces de hacer cualquier tipo de cosas que atentan contra la integridad humana, para conseguir lo que ellos quieren, únicamente con su labia. Mientras que los demás en el mundo, intentamos destacar por muchos méritos, capacidades y esfuerzos.

Los lamebotas existen en cualquier área profesional, estudiantil y hasta familiar, esas personas que únicamente escalan por la habilidad de su lengua, pero hay que aceptar que es un hecho innegable de esta vida, que nos vamos a topar con muchos lameculos, que solo concuerdan con el jefe para conseguir un trato preferencial; esas personas que únicamente por tener una buena relación personal o amistosa con el jefe tienen mayores beneficios y ventajas.

Uy, si les contará la cantidad de personas que amargamente se quejan conmigo de los lamebotas de la oficina, creo que si me dieran una moneda por cada cuento que les contará sobre eso, tendría como $100.00, no me haré rica, pero es un dato interesante el número y saben que es lo que siempre digo, “ya deja de preocuparte por ello y haz tu trabajo lo mejor que puedas”, y digo este en el mejor afán, un consejo sabio y profundo que muchas veces se toma de forma negativa, como si no quisiera escuchar las malas experiencias de las personas; pero ciertamente es improductivo y toxico pensar en los favores que recibe un lambiscón únicamente por decir las palabras correctas, o sea, adular. Contra ello no se puede hacer nada y menos pasar las horas envenenándote por el trato favorito que tienen algunos, eso no hará ninguna diferencia.

La única forma para vencer a un pinche lambiscón es ser más lambiscón que él, o hacer tu trabajo tan impecable y perfectamente que nadie pueda decir nada. La moraleja es deja de quejarte y haz algo para resolver tu situación.

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