Hay sentimientos en esta vida que son muy feos, pero es aún más feo sentirlos y la paleta de emociones que nos gustaría evitar a toda costa experimentar en la vida son un enorme paquete de sentimientos indeseables en los cuales se incluye la depresión, la tristeza, la soledad, la ira, en fin, hay un combo que parece mágico o mejor dicho trágico y para colmo siempre vienen juntos y son el remordimiento y la cruda moral.

No sé por qué, pero siempre vienen de la mano.

No me imagino a alguien que diga, hoy me siento con un enorme remordimiento, pero solo eso, hoy no tengo cruda moral, solo remordimiento.

Aunque sería interesante definir si culpa, remordimiento y cruda moral son sinónimos o emociones complementarias, eso es interesante.

Dos cosas, hablando únicamente del remordimiento y la cruda moral, que parecen lo mismo, pero no lo son, o por lo menos eso creo yo, ya que finalmente el sentimiento primario raíz que se comparte es culpa, ya las variaciones y derivaciones, ¿importan?

Supongo que no y solo interesa la inmensa culpa que hace que te remuerda la consciencia, esa que te agobia y te recuerda constantemente lo que hiciste mal.

Y puede parecer que solo hay que acallar esa consciencia entrometida, silenciando a Pepe Grillo con sus recriminaciones sobre lo que hicimos mal.

Pero eso no se puede, por más que intentas silenciar esos pensamientos de culpa, algo muy adentro de ti, lo sabe.

Es algo tan instintivo como primitivo, un sentimiento que viene de lo más profundo del estómago y te lo descompone para recordarte que la culpa, el remordimiento y la cruda moral, ahí están, en el lugar menos conveniente; porque digo, si la culpa se sintiera como una especie de calambre en el pie, o las manos un poco más frías, todo sería diferente y más tolerable y siempre andaría con las manos frías, mmmm, un momento, siempre tengo las manos frias.

Ah, pero no, la culpa no se siente como frio, la culpa se hospeda en un lugar que no podremos evitar o mejor dicho ignorar, y el estómago nos recuerda todas esas cosas que hicimos mal, ah, y no solo es lo que hicimos mal lo que nos agobia, también están las cosas que no hicimos, eso también termina convirtiéndose de un recuerdo fatal a una emoción de culpa.

Y eso tengo el día de hoy, mucho remordimiento y cruda moral, y lo peor es que es por algo tan tanto, que cuando las personas lo escuchan, se mueren de risa y el motivo es que no pude ir a ver dos películas.

-sí, ya puedes reírte tú también-

Ah, pero cuando de culera rompiendo corazones o siendo muy desalmada, ahí si no siento culpa.

Sí, creo que lo que llamo consciencia no es muy útil.

Pero regresando a mi culpa, en verdad, no haber ido a esas dos funciones me ocasiona una terrible culpa y mucho estrés, sobre todo porque el día anterior me estaba quejando que tendría que ver 3 películas en un día y sería imposible y muy duro.

Supongo que esta vez la vida y el Karma se ajustaron rápido, muy rápido y ante mis insulsas y no pensadas declaraciones y quejas, la vida se las tomó como un reclamo y para darme una lección me dijo “pues entonces no vas”

Ahora, pinche vida o karma, o el justiciero o cosmos, nunca escuchan mis peticiones de vida, pero el día que me quejo de ir a ver 3 películas, que ni lo dije en serio, alguien si escucha mi queja y la remedia.

Y el no haber ido, me genera conflicto y culpa, porque obvio, es mi trabajo, un compromiso y una responsabilidad que me tomo muy en serio, una culpa que no podré acallar, algo que está ahí y me recuerda que no fue responsable con el trabajo. Supongo que a veces así pasa.

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