Pláticas de elevador

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Ya saben, las experiencias de elevadores son como de otro mundo, extrañas, incomodas, extremadamente largas y terminas muy cerca, MUCHO, de desconocidos que están invadiendo tu espacio personal de formas inimaginables.

De hecho creo que los mejores comediantes de stand up han basado sus rutinas en estas experiencias dentro del elevador, bueno tal vez exagero un poco, pero ciertamente humoristas, comerciales de televisión, cine, series cómicas, todas han usado alguna vez como un chiste esto de usar el elevador, subir o bajar con desconocidos que te encuentras en edificios o instalaciones. Digo, quien no se haya topado con los estúpidos mocositos que al salir del elevador aprietan todos los botones solo para fastidiar, no ha vivido, de verdad no puedes decir que has vivido si eso no te ha pasado. Ok, no es para tanto, pero creo que todos tenemos una anécdota extraña, graciosa o incomoda en estos lugares tan pequeños, eso sí, tengo la fortuna de nunca haberme quedado atorada en un elevador, fiu, no tengo claustrofobia pero el miedo latente a quedarse atrapado en estos lugares pequeños, con desconocidos y recordando todas las películas de terror que has visto en tu vida, no suena muy placentero.

Además que le dices a un extraño en esos 3 minutos súper incómodos, además, lo otro, porque muchas personas creen que tienen que hacerse conversaciones o amigos con las personas que te topas en el elevador, o sea, quien, díganme qué clase de psicótico trastornado platica con la gente del elevador, ¿Quién?, a menos que te guste la otra persona que viaja en ese ascensor o sea alguien con quien te topas frecuentemente si se puede decir “hola” a lo mucho, pero eso de intentar hacer conversación es para gente LOCA, uno simplemente no habla en los elevadores, NOOOOOOOOOOOOOOOO.

Ni aunque vayas con tus amigos, en un espacio tan reducido se vuelve de interés público la conversación que estés sosteniendo, digo, si estás hablando del clima pues no hay pedo, a lo mucho uno de los que va en el elevador se mete y se hace notar con un comentario, pero si estás hablando de cosas más personales, wey mejor cállate por 3 pinches minutos y reanudas la conversación cuando salgan.

Estos micro viajes son algo incomodos y muchas veces te encuentras con personas te caen mal instantáneamente, otros te haces wey y pretendes estar en la luna, o escuchando tu música personal para evitar cualquier conversación o te pasa como a mí en mi crucero por las Bahamas y te encuentras con un americano que te dice “Hey, nice cam”, porque él tiene una igual a la tuya colgada al cuello como tú, esa es una buena forma de romper el hielo.

Ah pero que me dicen de esos elevadores que se abren con llave, ok, yo he visitado solo dos, digo, no tengo muchos amigos ultra millonarios, pero me ha pasado, eso o una vez me perdí en el hotel más elegante de Houston usando sus elevadores, malditos elevadores, adentro no tenían el tablero y más bien tenías que apretar el código que tenía letras y números antes de subirte, MALDITOS ELEVADORES, y todos los huéspedes del hotel, obviamente se estaban riendo de mis ocurrencias mientras andaba perdida.

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