Ternuritos van a entrenar juntos, se sientan juntos en spinning, se turnan en las máquinas para sentarse y ayudarse en su entrenamiento, AY QUE LINDOS… PERO ESTAN MAL,

O sea wey, neta, que pedo con la gente enamorada que a todos pinches lados van juntos como si estuvieran pegados con cola loca, y lo dije sin albur. Neta, neta, que les pasa, acaso no tienen vida propia o nada mejor que hacer, digo, uno entiende que con la fiebre de cupido el amor azote a todos de formas absurdas, pero eso de hacerlo todo juntos me parece un crimen contra la individualidad. O tal vez digo eso porque estoy más solitaria que un perro, digo, puede ser, pero aun cuando tengo galán, me suena muy extremo eso de que me quiera escoltar a todos lados, o sea, yo quiero chico no guardaespalda que cargue mis cosas en todos lados, que me vea comer, que me observe entrenar y que me quite el tiempo.

Pero bajo la evidencia solo puedo concluir que resulta que cuando andas en pareja todo sé tiene que hace juntos, incluso ir al baño; no sé si esto sea un afán pervertido, tenga algo que ver con perder los límites de la privacidad o que esas personas pasaron tanto tiempo solos con ellos mismos que ahora que tienen a alguien más en su vida, es necesario hacerlo todo juntos para nunca más tener que sentirse solos y recuperar el tiempo perdido.

Hoy entrenan juntos en el gym, mañana se cosen como si fueran siameses y solo podemos reírnos las personas normales y los solitarios solo pueden llorar, dependiendo el estatus psicológico del observador. En realidad no es afán de burla, bueno un poco sí, pero es que me parece muy enigmático como el amor puede hacer que no te hastíes de otra persona que pasa excesiva cantidad de tiempo contigo. Bueno, yo hablo por mí misma ya que resulta que a veces no me soporto mucho tiempo a mí, ahora resulta que tengo que soportar a alguien más, que me esté viendo, que este haciendo ruidos mientras esta respirando, escuchar sus ideas locas, no entiendo de que otra forma se puede aguantar eso a menos que estés infectado de amor por esa persona.

Tal vez yo sea muy independiente, demasiado, tanto que pensar en estar todo el tiempo en compañía de alguien más para sacrificar mi individualidad y los tiempos que necesito para escuchar mis pensamientos, para entenderlos y obvio trabajar, me resulta extraño pensar en hacerlo con alguien más.

Y no se sí tenga que ver con el 14 de febrero, pero en el gym estos días las parejitas románticas abundan, esas bellas parejas que se van abrazando, besuqueando, diciendo cosas bonitas, se observan, se toquetean las nalgas disimuladamente mientras piensan que nadie los ve; ya saben, o sea, solo en su retorcido y pervertido mundo creen que nadie es consciente que se están toqueteando de forma inapropiada y se besan de forma muy sexual, chale, por eso me cagan las parejas que van a entrenar al gym, solo hay de dos sopas, pues, dos tipos de parejas los que vomitan cursilerías y los que en vez de ir al gym tendrían que ir a un motel.

AY QUE LINDOS… PERO ESTAN MAL

No, no es en plan envidia, a mí que, me vale lo que los demás hagan o no de su vida, se digan ridiculeces cursis o se sienten juntos en spinning mientras intentan bajar un kilo de los 20 que tienen de sobrepeso, a mí me vela, excepto cuando ocupan espacio vital.

Me caga que estén ocupando los aparatos para sentarse y platicar o besuquearse o mirarse o hacerse pendejos mensos en spinning, neta, me caga tener que esperar a que dejen de calentar un asiento cuando hay otras dos personas que esperan alternar con ellos, sí, me caga alternar con las parejitas de enamorados, que estos días creen que es buena idea ponerse fitness.

Sonará a que soy muy intolerante, pero me parece muy molesto que alguien me quite el tiempo, digo, si no valoran el suyo bien por ellos, pero que no asuman que el tiempo de los demás no vale nada. De ahí en fuera que viva el amor y todas sus extrañas formas de manifestación, excepto cuando me interrumpen a mi o a mi entrenamiento, entonces sí, ahí me voy a quejar.

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