Hace tantos años, casi una década podría apostar, sufro de dolor en la espalda baja; es tanto tiempo, tanto dolor, que ya no sé cómo es vivir sin esas molestias, sin temor a que cualquier cosa sea como un latigazo en mi columna, ya no sé cómo es vivir un día normal caminando tranquila, agachándome, saltando y haciendo cosas tan comunes como estirarme. Cada cosa que hago, la hago con miedo de que se lastime más mi espalda, de que me produzca más dolor, de hecho es tan molesto, que he tenido que dejar de hacer ejercicio y es mi pavor estar parada más de 20 minutos o saber que tendré que caminar mucho, hace que me prepare psicológicamente para en la noche sufrir de un dolor en la cintura tan fuerte, que seguramente querré quedarme acostada mucho tiempo.

Bien, seguro muchas personas dirán que esa no es forma de vivir, y más cuando se trata de la espalda y que todo tiene solución, en este caso ir con el médico, tal vez una faja, un buen masaje o un montón de medicinas para matar el dolor.

Seguramente estarás pensando que si sufro es por puro gusto y que estoy muy joven para ello; pero en realidad yo y muchas personas no tenemos elección cuando se trata del dolor en la espalda baja, lumbalgia, dolor de cintura o hasta dolor en la ciática sin importar edad, sufrimos intentando sobrevivir.

Porque yo lo he probado todo, si bien hay temporadas en el que el dolor de la espalda baja es tan intenso que solo puedo quedarme en mi cama, la mayor parte del tiempo son dolores e inmovilidad que me hacen ver como la nueva joroba de la CDMX, y he probado de todo, me he dopado con bengue, he tomado medicinas, he ido a masajes, he ido con terapeutas, he dejado el ejercicio y nada parece resultar y mis radiografías solo muestran una calcificación en la pelvis.

Acaso solo me queda sufrir y resignarme a que nunca podré mitigar el dolor en la espalda baja, ¿acaso tengo que hacerme a la idea de que ese es mi karma?

dolor en la espalda baja
dolor en la espalda baja

No creo, me niego a pensar que esa es la solución a mi problema y que de aquí en adelante solo empeorará con los años; yo me niego a ser víctima de un ligamento distendido o un musculo rebelde que se torció o desagarro hace muchos años por cargar algo pesado, me niego a aceptarlo. Porque si bien dicen que eso solo se cura con el tiempo y el descanso, yo sigo sufriendo de ese intenso dolor que últimamente se hizo muy notorio.

He probado de todo, hasta yoga para recuperar la espalda, claro, no fui más que una clase, pero la culpa de eso la tuvo la instructora que de yoga/pacifica no tiene nada y más bien era muy neurótica.

Yo habría probado de todo para mitigar el dolor en la espalda baja y nada había funcionado hasta ahora, que redescubrí las terapias de frio y calor para desinflamar esos músculos y mitigar el dolor en la espalda baja y debo decir que ha funcionado.

Y mientras experimento esta milagrosa recuperación, todos me recomiendan que me dope con medicina, que recurra a los parches musculares, que me ponga una faja, que haga algo más para que amarre esa recuperación.

Pero sabes, después de vivir mucho tiempo con dolor y ahora que empiezo a vivir sin él, no quiero una recuperación sintética, no quiero hacerme dependiente a algún medicamento o a vivir eternamente con una faja, quiero que mi espalda se recupere, quiero que ese musculo rebelde o tendón sepa que tiene que regresar a su normalidad; quiero que mi cuerpo sepa que debe sanarse y curarse solo, con ayuda de una bolsa de agua caliente y bolsas heladas de gel.

Que parecerá muy simple, pero lo único en este mundo que ha calmado mi dolor es el intenso frio cuando contrasta con mucho calor. Eso es lo único que ha funcionado y ha hecho que mi dolor pase de un intenso 8.5 en escala de 10, a un 3 tolerable.

Y solo con frio/calor, sin masajes o terapias, sin medicamentos o parches, solo frio/calor para mitigar el dolor en la espalda baja; cosa que me ha funcionado de maravilla y esta idea la tuve, cuando no soportaba la espalda y recordé mis terapias por la tendinitis que tuve en la rodilla hace muchos años, pensé que no había nada que perder y mucho que ganar.

Eso pasó y después de que me retiraba las bolsas de gel frio el primer día, sentía unos terribles espasmos que recorrían mi columna, pero poco a poco desaparecía ese dolor, esa presión con ayuda de dos amigos frio/calor.

Lo único que me ha funcionado es la terapia de frio y calor para mitigar el dolor en la espalda baja, así que si tu también sufres de algo parecido te recomiendo experimentarla.

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