Te has fijado que hay por excelencia lugares en los que tu mente se puede ir al limbo sin mucho trabajo, para pensar, reflexionar o simplemente por el gusto de estar en la baba pensando en todo y nada al mismo tiempo, en las cosas que importan, cosas absurdas, ser testigo de recuerdos o suposiciones de una habida imaginación, en la que imaginas escenarios perfectos y la persona que te trae babeando, en tu mente, en tus pensamientos te hace caso, te quiere y es tu pareja perfecta.

Pero es bien curioso, como las personas perfectas y las relaciones perfectas solo existen en nuestra cabeza, supongo que idealizar a alguien e imaginar esos perfectos escenarios felices, como escenas de una película en cámara lenta, en tonos sepias no es tan buena idea a la larga. MALDITO SEAS HOLLYWOOD, y también, algo de la culpa la tiene nuestra imaginación por imaginar cosas que no existen, más que en nuestra cabeza. Ya estoy desvariando, para variar, pero solo quería hacer una nota mental/escrita, de que a veces imaginar escenarios perfectos y personas perfectas, nos lleva a lugares extraños.

Y no es que este mal pensar, está mal pensar pendejadas, pero pendejadas al estilo “algún día me hará caso”, eso no pasa en la realidad, pero pensar otro tipo de pendejadas como apocalipsis zombis, eso es interesante.

Hay lugares que simplemente te hacen pensar, y sin necesidad de alucinógenos, sólo trata de pensar o más bien recordar el día de hoy, cuando fue el último momento que tuviste para acordarte de los compromisos del fin de semana, espera, olvídate del tipo de recuerdo o idea y solo trata de recordar cuál fue tu ultimo pensamiento random en el día, sin importar que, ahora trata de recordar donde fue surgió ese pensamiento y que tanto tiempo te tomo ese pensamiento.

¿Ya te acordaste?

Bingo, ahí tienes tu lugar especial para concentrarte, pero claro, hay lugares más ideales para meditar y normalmente están muy lejanos a esos lugares que uno pudiera imaginar.
Es bien clásico que cada que pensamos en los lugares para pensar, valga la redundancia, por excelencia inmediatamente vienen a nuestra cabeza jardines zen, lugares abiertos y muy iluminados; pero extrañamente cuando llegas a estar en un ambiente bajo estas características, no puedes pensar, no puedes relajarte, no puedes permitir que tu mente se vaya al limbo para pensar una gran idea o incluso permitirte que se desarrollen líneas de pensamiento, mapas mentales o hasta tu creatividad.

Curioso, pero los lugares que modernamente se acondicionan para relajarnos ponen nuestra mente en blanco, mmmmmmm, ¿acaso para eso son pensados?, terminan siendo lugares para neutralizar cualquier tipo de pensamiento. No sé, yo pensaba que eran para lo contrario, aunque tal vez sólo sea yo, tal vez.

Sin embargo por lo menos yo encuentro mucha más paz, tranquilidad en un lugar más calmado; mi lugar ideal para pensar, imaginar y resolver todos mis problemas es en el baño, momento de risas, si, también ríete tú, sino voy a ser únicamente yo riéndome como loca. Aunque estoy convencida que tú también usas el baño para pensar en los grandes enigmas de la vida, no solo en la regadera, no, ya sea que te estés duchando o cagando, literal, uno puede encontrar mucha paz para pensar, a menos claro está que te encuentres una revista o te hayas llevado la Tablet para jugar, pero si por error de novato no lo hiciste, puedes sentarte a pensar cómo resolver tu vida.

También tengo otros lugares para pensar, no solo es el baño, obvio, también encuentro mucha paz para pensar cuando voy caminando en la calle; es más, cuando voy en el metro/metrobus/camión en esos lugares inmediatamente me pongo a pensar en toda mi vida, en las personas y en las relaciones, mmmmm, curioso no, que mi lugar para pensar sea en el metro, y seguro pensarás, típicas frases de pobres, pero espera, no estereotipes o denigres a nadie por usar el transporte urbano, que francamente no es tan malo, es rápido y cuando no tienes coche/ no sabes manejar, pues es una buena alternativa.

Además, es muy divertido perderte en tus pensamientos cuando estas en el transporte urbano, por cierto, cuando viajas en el metro puedes identificar a los chilangos de los forasteros, y por forastero me refiero a cualquiera que no sea del DF, las personas de otros lugares son amables y se ponen a platicar, versus los chilangos, que somos apáticos, serios, callados y siempre estamos sumergidos en nuestros pensamientos. Es eso, o como lo decía yo, el lugar por excelencia para extraviarte en muchas ideas, es el transporte público, digo, es también como un mecanismo de supervivencia para olvidar los olores, los apretujones, a las otras personas y su falta de cortesía.

Cada quien tiene su lugar para pensar, algunos dejan volar su imaginación en el metro, en el baño, pero digo, es mejor hacer eso en esos lugares que ponerte a pensar cuando vas manejando o estas en la escuela, ES MEJOR Y MENOS PELIGROSO para ti y los demás.

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