Llegar temprano, ¿es de mala educación?

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Sí, si lo es, digo, no es nada cómodo ser anfitrión en un lugar, mientras estas preparando todo, acomodando, limpiando, arreglando y demás y que un invitado despistado o desocupado llegue una hora antes de que todo esté listo o incluso antes de que puedas ofrecer algo. Supongo que es igual o más grosero que llegar tarde, porque pones en aprietos al anfitrión.

Llegar temprano

Pero en esto de la llegada, la hora, las citas, hay una gran cantidad de protocolos, de hecho, hace poco escribía sobre el hecho de que cuando te invitan a un evento social, siempre te citan media hora antes, para que todos los invitados estén en punto de la cita.

Ahora imagina que eres yo, una persona con distracción crónica y sentido de la responsabilidad nunca antes visto, entonces lo que pasa es que te invitan a algo, lo que sea, mmmmmm, digamos que te invitan a la conferencia de prensa de Expo Cerveza, para que des la nota, te encuentres con tus amigos reporteros, además de por supuesto beber una cerveza en el Biergarten del Mercado de la Roma.

Si, tú imagina todo eso, y además agrégale a esa experiencia que no te gusta tomar, que en realidad no tomas nada de alcohol. Sólo imagina, anda has un esfuerzo.

Ahora a esta ecuación agrégale que te hicieron mucho hincapié en que fueras puntual, en que llegarás a las 9:45, porque a esa hora empieza todo el evento, si puntual, olvídate de esas jaladas de que todo empieza media hora después, tienes que llegar a las 9:45 am, porque además de eso, las personas que lleguen reporteros, columnistas o bloggers son los únicos que tendrán acceso al evento. Ahora imagina que eres un blogger y tus visitas provienen de este tipo de notas.

Pues obvió que te vas a parar temprano, obvio que vas a desmañarte en plan zombie, aunque la noche anterior haya sufrido de insomnio, obvio que vas a llegar, aunque presientas que tal vez eso empiece media hora tarde.

Ahora por un momento deja de suponer y haz de cuenta que ya estás en el lugar, que llegaste 10 minutos antes por cualquier eventualidad, ya estás ahí, es tan temprano que todavía no hay nada abierto, tan temprano que tus anfitriones están arreglando todo y te miran con cara de sorpresa y te dicen: “que haces tan temprano”

Pues contestas, me dijiste que llegara a las 9:45, aquí estoy, mientras te ven con cara de, “Si Yesica”, imagínate por un momento que eres yo, que eres Yesica Flores, vamos, sólo por un momento.

Obvio, en ese momento haces cara de: ya sabía que me habían citado antes, mta madre.
Pero entonces de repente y conforme pasaban los minutos, nada pasaba, algo te intrigo y miras en la agenda de tu calendario a qué hora empezaba el relajo y resulta que era a las 10:45, no 9:45am, pero eres tan distraída que tu mente confunde horarios, te hace pararte temprano y obviamente llegar una hora y media antes, como si no tuvieras nada mejor que hacer a esa hora, como dormir, como si no te quisieran en tu casa.

Para ostentar que es de mala educación llegar temprano.

Así que oficial soy una pinche tarada, ya es oficial, lo soy y no sólo lo confirma Google, oh no, yo puedo dar testimonio de ello, por no poner la menor atención a mis citas.

Odió ser tan distraída en momentos como este.

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