Uno que no deberías permitirte sobrepasar y no por orgullo, sino mera dignidad y amor propio. Muchas personas dicen que está mal escuchar al ego, pero existe como todo en esta vida un punto de equilibrio en el que el ego en dosis adecuadas puede salvarte de convertirte en el trapeador humano de alguien más.

Amor y Ego, conceptos completamente peleados pero en la medida de ellos dos, en esos polos opuestos de ser completamente desinteresado y preocuparte siempre por alguien más o interesarte únicamente en tu bienestar y comodidad se encuentra algo que se llama amor propio, curioso pero la línea que divide al amor altruista del egoísmo se encuentra lo que uno podría llamar dignidad, dicho anteriormente AMOR PROPIO.

Cuando descubres que hay ciertos límites que nunca te deberías permitir cruzar, te das cuenta que tienes que empezar a pensar en función de ti, repito, no sé trata de ser orgulloso sino de encontrar la justa medida del camino, darlo todo pero en una medida que no te haga daño o te deje vacío, porque ese vacío puede ser devastador, dándolo todo te quedaste sin nada.

Bien, el otro día me quejaba de las personas que no esperan nada de los demás, pero por otro lado estamos los que esperamos TODO y damos el corazón en el proceso, y hoy acabo de descubrir, bueno, en realidad es una certeza que vengo procesando desde hace un par de meses, que hacer esas dos cosas está mal; vivir sin esperanza es mediocre y vivir esperando siempre a que suceda algo imposible puede ser descorazonador, es por eso que siempre debemos dejar encendido el orgullo propio, no en un afán egoísta y destructivo sino un modo protector.

Tal vez no me haya explicado del todo bien y no te estoy diciendo que vivas en función del ego, el orgullo y la arrogancia, claro que no, no estoy diciendo eso; pero si sería bueno que dejaras prendido o en modo alerta ese amor propio, uno que evita que termines arrastrándote por imposibles o buscando conseguir la gracia de alguien. Porque cuando eres alerta o consiente de esos peligrosos límites que no puedes pasar, te darías cuenta que puedes ser más feliz.

Esa moraleja que a mí me tomo mucho tiempo aprender “dejar encendido el amor propio” te salva de cometer actos kamikazes de amor o amistad, porque en el momento en el que eres objetivo sobre tus relaciones comienzas a pensar en lo mejor para ti a un corto plazo.

Cuando uno anda enamorado o idiotizado por culpa del amor, se pueden perder los limites tanto qué harías cosas que normalmente no harías, como seguir por el mundo como trapeador humano a alguien que no te quiere ni siquiera tantito, y a veces no hay que ir tan lejos, resulta que cuando una persona te gusta y mucho, podrías ir al final del mundo y regreso solo para conseguir algo que esa persona deseaba y cuando lo consigues y se lo das, resulta que siempre no lo quería o no tenías por qué hacerlo.

Lo único que te puedo aconsejar es que seas muy cuidadosa o cuidadoso y nunca te permitas sobrepasar el límite de amor propio, porque cuando te des cuenta que lo hiciste será muy tarde y ninguna lagrima te hará sentir mejor.

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