A veces por más que intentas es imposible, y hoy para mi es uno de esos días, uno que para variar tengo muchas cosas que hacer, muchas cosas que actualizar y muchos artículos que escribir, pero me cargo con una flojera que me hace improductiva al máximo. De hecho tantas son mis ganas de no hacer nada productivo que me decidí a perder el tiempo, me permití procrastinar, me dije a mi misma, mi misma tienes 45 minutos para hacerte pendeja en lo que llega la hora de la salida, y me pareció buena idea, me pareció un trato muy tentativo que acepte inmediato sin pensarlo.

¡Vamos a echar la flojera!, vamos a hacer nada durante todo lo que resta del día, voy a disfrutar de la vida, que es una, es muy corta y últimamente me la paso haciendo algo, cuando todos sabemos que yo nunca hago nada; pero desde hace mucho siempre tengo algo que hacer. Así que solo por hoy, solo por este momento voy a no hacer nada, voy a disfrutar de la flojera porque me parece que es el único plan viable para deshacerme de ella.
Como cuando tienes ganas de un helado, o quieres comer algo en específico, las ganas no desaparecen porque te grites “no, no quieres comer helado” o por más tácticas zen de negación, esa necesidad no desparecerá, tal vez se haga incluso más grande si tratas de evitarla; por eso lo lógico es hacer aquello que te molesta tanto, al grado que te desconcentra.

La teoría de esta idea es bastante buena o por el contrario pueda ser que sea la peor idea del día y termine haciendo nada, cuando yo tengo muchas cosas que hacer.

Nadie se salva de la flojera, absolutamente nadie; además supongo que después de una larga racha de estar concentrado y largas jornadas en las que siempre estás haciendo algo, llega un punto en el que ya te hartas. Esto pasa mucho en las carreras y profesiones en las que interviene el cerebro, la lógica, la analítica, el diseño y es que para tener un adecuado proceso creativo tu cerebro tiene que estar nutrido con muchas ideas, ocio y por supuesto tonterías que te permitan crear todo tipo de locuras que se convertirán en las mejores ideas del mundo.

No me creen, solo dense una vuelta por las oficinas de Google en Palo Alto California, en Silicon Valley para descubrir que la diversión es parte del trabajo, no es por ser presumida pero las personas que hacen cosas, las personas que creamos algo, no importa que sea un artículo o un código necesitamos algo que decir, necesitamos anécdotas, necesitamos entretenimiento que mejore las conexiones cerebrales. Así que obvio, pensando en la calidad de las cosas que hago, escribo, diseño, planeación y análisis me gusta nutrir mi cerebro con ocio y entretenimiento pero hoy tengo tanta flojera de hacer todo, que solo estoy contando los minutos para no tener que hacer nada y pasar todo el fin de semana buscando ideas, OBVIO, eso no va a pasar porque me va a retrasar, pero entonces me pongo a pensar en que los fines de semana se hicieron para no hacer nada.

Lo malo del fin de semana es que llega y tus papás creen que tienen sirviente personal o a tu pareja se le ocurre que hagas todo lo que quiere, cuando tú lo único que tienes es flojera.

Pero hoy irónicamente el destino o alguien en el cielo no quiere que me distraiga, y me hace combatir la pereza de escribir, escribiendo, y es que en este momento yo quería jugar algo así como domino, damas chinas o mah jong en internet pero resulta que no puedo hacerlo, porque no se conecta o no entra la página.

Carajo, déjenme no hacer nada allá arriba.

Supongo que es un mensaje del cosmos para que no juegue y me ponga a trabajar, ok, ok, ok, ya voy. La respuesta breve para deshacerte de la flojera es hacer algo, si estas aburrido, harto, cansado o fastidiado puedes hacer dos cosas, perder el tiempo en lo que sea o puedes exigirte un poco más y trabajar para terminar rápido y poderte ir a hacer menso.

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