Es bien curioso como algunas palabras que usamos hoy en día de manera simple y natural, hayan comenzado a usarse de una manera diferente y con otras connotaciones, bueno, el fin de esas palabras es el mismo, pero en tiempos antiguos las referencias a las que hacían eran otras; por ejemplo la palabra testificar, de la cual derivan testigos y muchas otras palabras que hoy se usan en diversos sistemas de justicia alrededor del mundo.

Sabías tu que esa palabra primero se utilizó para decir, lo juro por mis testículos.

Seguro si eres culto o curioso conocerás la etimología de la palabra, una que sigue siendo usada y cuenta con muchas derivaciones como: testigo, testiguar, testificare; y esta palabra TESTIFICAR con todas esas versiones, todas vienen de la palabra testículo.

Y el origen de esta palabra viene del imperio romano, antes del uso de las biblias, los juramentos sagrados de verdad se hacían sobre lo más precioso que tenía una persona, un hombre, y en cada declaración de verdad los hombre romanos se agarraban los testículos con la mano derecha para decir la verdad y nada más que la verdad.

En esos tiempos antiguos se hacía un juramente sobre los testículos, de ahí viene la palabra testificar. Aunque también se dice que el origen de esta palabra fue con los Papas, y para verificar que fueran hombres, tocaban los testículos, para testificar su género.

En la actualidad nadie se agarra los testículos para jurar por lo más sagrado, pero sigue utilizándose esta palabra.

Muy curioso no te parece; ahora cada que escuches esa palabra o tengas que usarla, sabrás de donde viene la etimología y origen de la palabra testificar.

romanos

Leave a Reply