Y antes de que me empieces a regañar sin saber porque tengo una entrada así de intolerante u ofensiva, te recomendaría leer todo el artículo, para que descubras que a mí me parece igual de ofensivo el uso de ese lenguaje.

El otro día mientras iba en el pesero, uno de esos días que tenía mucha flojera, me estaba durmiendo en mi mugriento asiento, de esas veces que el pesero poco a poco se llena y te preguntas ¿cómo rayos voy a hacerle para bajarme?, sí, esos días en que eso más que un viaje para ti es un fastidio, pues resulta que tuve una reflexión de vida muy importante, una que me hizo analizar de una manera más objetiva los rechazos.

Pues bien, que en ese viaje tan peculiar se sube una señora relativamente joven como de unos 33 años, con una señora ya entrada en los cincuentas y un joven como de unos 17 años, porqué puse atención a esos pasajeros, bien, porque estaban hablando sin filtros, sin criterio y quejándose de la vida, prácticamente solo recuerdo de ellas puro bla, bla, bla, hasta que se quejó de que le dio $50 pesos a su hijo para comprar un regalo, que no pudo comprar porque termino costando $65.00, y bueno al solo ser $15 pesos de diferencia la espléndida madre se los dio para que regresará a comprar eso, pero ¿Qué era?, esa era mi duda, intrigada por la ordinaria vida de estas patéticas personas puse atención en su plática.

Mientras la mujer joven le decía a la más anciana que le había dado $65 pesos a su hijo para comprar un SUPER KISS, bueno, no súper pero si el chocolate más grande de la marca kiss, un súper besote para que su hijo se declarase a una niña, bueno, yo imagino que el chico en cuestión es un adolescente de secundaria, investigando lo que es el amor y valiéndose de tácticas en desuso de ligue y conquista, como comprar chocolates patrocinados por sus padres y si su mamá esta de buenas abusar de su buena fe y pedirle para las flores tambien, AY QUE ROMANTICO CHAMACO.

Pero yo estaba extrañada por todo eso, realmente mi opinión a ese punto era mala, creo que la señora desprendía una vibra muy pesada y eso de no enseñarle a su hijo que el amor no se compra con chocolates, con dinero que ni siquiera se ganó el muchacho y solo extendió la mano para pedírselo a sus padres, se me hace una aberración humana. La cosa empeoro cuando la señora siguió con la anécdota contándole a la anciana que solo esperaba que no fuera como la mongola, si una compañera mongola a la que el anteriormente había pretendido y se gastó para conquistarla la ENORME E INMENSA CANTIDAD DE $115.00 PESOTES COMPRANDOLE UNA CAJA DE CHOCOLATES FERRERO, solo deseaba que esta otra niña no fuera otra mongola, desagradecida, desgraciada, maldita y perra, esperando que aceptará el gesto de buena voluntad de su hermoso hijo. La otra mocosa que en repetidas ocasiones fue llamada de una forma muy despectiva como mongola, era una perra que no encima de que lo había bateado y no le había regresado los chocolates los cuales costaron una súper inversión, no encima de eso, esa bastarda mongola los regalo a todos en el salón, menos a su hijo.

MTA MADRE, POR ESO EL MUNDO ESTA COMO ESTA, porque los padres en vez de enseñarles a sus hijos que el rechazo es parte de la vida, que es algo que todos debemos aprender y saber lidiar con él, nooooooooo, esta “señora” lo que hizo fue darle la peor lección de su vida a su hijo condenándolo al fracaso y a la infelicidad eterna, ella le enseño que todos aquellos que lo rechacen en el presente o en un futuro son mongoles, una palabra que personas iletradas e ignorantes usan para referirse de forma despectiva a personas que no les agradan.

Yo realmente estaba muy molesta con la señora por la falta de sentido común que ella demostraba, y es que no se trata de decirles a todos los que te rechazan mongoles sino saber elegir, sino saber con quién pasas tu tiempo y a quien le regalas tu corazón, no de forma literal sino metafóricamente hablando.

En vez de frustrarse tanto por los $115.00 que gastó en los chocolates para la esa maldita mongola, mejor debió enseñarle a su hijo que la cosas tienen un valor, y que los regalos nunca compran el afecto de nadie, ese se gana con atenciones, detalle, cariño y compañía. No porque alguien te guste mucho vas a comprarle un anillo de diamantes para que caiga rendida a tus pies, y sobre todo cuando alguien te rechaza no es un mongol, simplemente es algo que pasa, es parte de la vida, es algo que todos sufrimos.

Además como esperaban que una chamaca que seguramente tiene menos de 15 reaccionaria como una adulta moderna, capaz y madura y le dijera con la mayor sutileza “ay qué lindo, pero realmente en este momento no quiero nada contigo, porque no me gustas o no compartimos intereses”, hello ES UNA CHAMACA BABOSA, jajajajajajaja, por cierto, ni siquiera adultos de 30 años reaccionamos de la forma correcta en estos casos, que se puede esperar de adolescentes, yo creo que nada y en vez de decirle a tu hijo, a tu amigo o a ti mismo que todos aquellos que te rechazan están mal y los odias de por vida, mejor deberíamos aprender esa gran lección.

El amor no se compra con regalos, dulces, chocolates, flores, favores, simplemente no se compra, SE GANA y solo nos queda tener mucha suerte, mucha paciencia y mucha sabiduría para elegir a la persona ideal para entregarle en una gran caja nuestro corazón, con la esperanza de que al abrir esa caja esa persona no pueda hacer otra cosa más que alegrarse tanto que de vuelta nos da la caja pero con su corazón adentro, solo nos queda rezar porque eso pase y esperar, de mientras ser lo suficientemente maduros para entender el rechazo como tal.

3 COMMENTS

  1. Excelente conclusión: “El Amor No se compra, se gana” y la suerte claro. (Pulgar ariba). Espero no olvidarla.

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