Bio

¿Quien es Yes?

Actualización de último momento, ya casi son 29, pero eso no significa que tenga 30 años, todavía son 28.

LA BIOGRAFIA AUTORIZADA

Soy tan, pero tan egocéntrica que yo misma hago mi autorretrato. Y la premisa principal para hablar de mi “yo misma”, es que estoy convencida que nadie más que yo, puede captar y plasmar mi genialidad en palabras tangibles y autoelogios saludables.

Esta es mi BIO autorizada por mi misma, de mi puño y letra ó mis dedos en este caso. Y no es, que no vea conveniente que alguien más hable de mí, de hecho sería interesante ver como retratan mi relajada vida. Pero en algunos momentos soy más hermética que un banco suizo y otras tantas soy un libro abierto de par en par, cuya portada refleja el contenido sin siquiera ojear las hojas en blanco.

Por que poner al descubierto mi irrelevante biografía, ¿pues por que no?

De Yesica Flores…
Se verá mal que hable de mi en tercera persona, yo creo que si; SI, sobrepasa los limites.

Bajo el signo sagitario nací ya hace casi 28 años en la caótica mega urbe que muchos llaman DF y que yo simplemente llamo hogar. No es que crea en los signos zodiacales, ni en la suerte que nos deparan las estrellas simplemente es una referencia de temporalidad.

Extrañamente mis primeros años de vida fui tremendamente tímida e introvertida, el sueño de todo padre/madre; pues pasaba horas y horas frente al televisor perdida entre imágenes y sonidos que me idiotizaban sin hacer ruido o molestar a nadie con travesuras infantiles.

 

Tengo que reconocer que esas horas frente a la tele nunca fueron tiempo perdido, sin quererlo me convertí en un teleguía humano que se sabia la programación de todos los canales LITERALMENTE TODOS. Todos los horarios, programas, especiales y demás yo los conocía a la perfección; pero no solo era una guía de horarios también era una especia de hibrido teleguiario inteligente que dependiendo de la persona que consultaba mis conocimientos recibía una recomendación de acuerdo a sus gustos personales y horarios disponibles, inclusive podía hacer recomendaciones de dos o tres programas que seguro disfrutaría esa persona. Y no solo eso, también podía dar resúmenes y reseñas de los programas no visto –pensándolo bien no entiendo como podía almacenar tantas tonterías o como podía haber visto todos los programas incluso aquellos que pasaban al mismo tiempo, un enigma de la dimensión desconocida-. Si la Tía Lily se perdía su novela de las 7 bien podía llamarme para tener una semblanza del episodio. Si esa fue mi “gracia” en mi infancia.

Creo que la prolongada exposición frente a la caja tonta, me dejo un poco loca (bueno es un hecho) y además mensa ya que en la primaria era “rebruta” a más no poder imaginen no salía de los 6 y los 7. Afortunadamente me despabile a partir de la secu hasta la universidad y mi IQ aumento de 28 (promedio de coeficiente intelectual de un mono) a 138 solo un poco más que el promedio.

En retrospectiva puedo decir con seguridad que mi vida tiene 3 etapas: “Teletarada” “Holistica/Espiritual” y la tercera solo pueda llamarla “Despabilada/Curiosa”

De la etapa holística no me gusta hablar mucho debido a que se contrapone completamente a mi actual forma de pensar, creer y sentir. Ese periodo comprende algo así entre los 12 y los 18 y en ese tiempo me enfoque completamente, me sumergí hasta al fondo en el estudio completo de la mente espiritual, de la suerte, el karma, los astros, los místico, etc. etc. etc. practicante de tercer grado en Reiki y demás tonterías en las que realmente no creo ahora.

Y la ultima etapa, que es la que más me gusta y me llena de placer, en la que hago lo que quiero, vivo como quiero y disfruto de todos aquellos proyectos locos que emprendo. Soy algo así como superman y vivo entre mi trabajo como ejecutiva de cuentas de una agencia de desarrollos multimedia, escritora de medio tiempo y deportista de hueso colorado. Rodeada de amigos inseparables, cuates ocasionales y uno que otro colado.

 

Solo hay dos quejas que tengo contra la irónica vida, y es que le encanta cagarse de mí con mi suerte en los juegos y en el amor. Mi suerte es tan mala que nunca he ganado nada o me enamorado de nadie. Analizándolo mejor, no haber nunca sufrido de un corazón roto no es nada malo.

Si me preguntasen me considero una persona enormemente afortunada y feliz, no me gustaría estar en el pellejo de nadie más; vivo mi vida como me gusta de una forma relajada, tranquila sin complicaciones y estoy contenta con quien soy. Mucho tiempo mi lema de vida a sido “Vive la vida como si fueras a vivir mil años” eso ha permitido que nunca me arrepienta de nada.

Algo que pocos saben de mi, bueno creo que esto es una falacia que me repito a mi misma, es el hecho de que pocos saben que soy obsesiva compulsiva; muchos considerarían este trastorno de ansiedad como una maldición, pero para mi ha sido el motor de muchos de mis mas grandes logros; y creo que muchos de los que lo padecemos sabemos que puede ser un fuerte diesel que nos ayude a cumplir tareas complejas a la perfección.

Otro comportamiento curioso que tengo que resulta insoportable para mis cohabitantes es que suelo repetir una misma canción durante horas y horas, hasta que la conozco íntimamente.

Y a pesar de que tengo 29 años, se que todavía me faltan muchísimas cosas por conocer, muchas de ellas me aterran y me asustan al grado de paralizarme y evitar que actúe, pero paso a paso sigo escalando esta loca montaña llena de senderos que suben y bajan con empedradas senderos.

Voy a cerrar con una estrofa de la canción que tengo escuchando 3 horas (a ver si la reconocen)

“With a name I´d never chosen I can make my first steps As a child of 29”

Y como solía decir un Viejo amigo “ser egocéntrico, es ser el centro”